Greenlight Academy Rol
I.
II.
III.
IV.
V.
La academia Greenlight, reside dentro del pueblo de Haus, comprado y fundado por Adelbert Greenlight. En las cercanías de dicho pueblo, podemos encontrarnos con la capital de Australia, Canberra, donde se puede llegar en tren, camión e incluso en bicicleta. Los estudiantes, funcionarios o habitantes pueden llegar a Sydney en cualquiera de los transportes señalados, así como también tomando un avión con ese destino, si se cuenta con el dinero apropiado.
Datos necesarios
Aquí puedes encontrar los expedientes de los personajes que ya han sido creados en el foro o también puedes ver más fácilmente donde ubicar la ficha de tu personaje en creación.
Para elaborar tu ficha
03

Feuerrote

06

Lauftgrau

07

Wasserblau

05

Blattgrün

Jefe FeuerroteV. Greenlight
J. LauftgrauDisponible
J. WasserblauDisponible
J. BlattgrünDisponible
Ella Greenlight

Hija del Director

Vicious Greenlight

Hijo del Director

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El director

Lorelei Luhrmann

Ex-esposa del Director

EllaGreenlight
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AdelbertGreenlight
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Mensaje por Chastiefol el Vie Ene 15, 2016 1:26 pm
No sabía si había tenido un buen o un mal día, solo el recordar los logros y los retos que me tocaron en las clases del día de hoy era agotador, empezando por las montañas de tarea que me habían dejado, los duelos que tuve que hacer como parte del entrenamiento y el control de mi elemento de oscuridad que cada vez pareciera más peligroso con cada hechizo nuevo que aprendía, el elemento oscuridad era una espada de doble filo si no te mataba te debilitaba hasta quedar casi muerto o te dejaba una gran carga espiritual, odiaba mi elemento porque siempre debías poner todo en juego cada vez que se usaba aun que no era importante ya era la hora de mi descanso y podía ir a comer mucho antes de mis próximas clases.

Al entrar a la cafetería que estaba llena solo camine hasta el mostrador agarrando una charola y ira la comida que estaba excesivamente decorada casi me dolía comerla o desarmarla pero era comer o apreciar el arte y esfuerzo que ponían los chef de la academia para sorprendernos, por eso los respetaba.

Salude a algunos cuantos cocineros que se asomaban a ver las reacciones de los estudiantes con la comida y a algunas personas que estaban por ahí cogiendo una manzana verde y un poco de ensaladas con poca  carne entre el menú para caminar a un asiento de una mesa medio ocupada por una chica – puedo sentarme con Tigo – sonreí tomando puesto antes de que respondiera ya que la chica pareciera que estaba comiendo sola o eso es lo que pensé al verla desde que entre.

Podía sentir desde que entre una atracción por mi elemento que tanto me disgustaba, pero era la primera vez que le agradecía a mi elemento, a mí ser oscuro ser tan asertivo para llamar mi atención hacia una persona – es un placer soy chastiefol – intente iniciar una conversación amistosa dándole un  asesinato a mi manzana después de hablar,  digo mordiendo mi manzana después de hablar.
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Mensaje por Desirée Bonheur el Sáb Ene 16, 2016 6:20 pm
Para mí no era algo extraño el encontrarme siempre sola: aislada en la sala de nuestra residencia, en los salones de clases, en los pasillos, en la cafetería... Podría pensar en cualquier lugar de aquella enorme institución y en escasa ocasión alguien se me había acercado... y sólo momentáneamente. Era como si algo en mí alejara a los seres vivos, en cambio atrajera los accidentes y problemas. Claro, porque para eso sí era todo un imán. Pero estaba acostumbrada a esta situación, y aunque así no fuera de todas formas no contaba con el coraje suficiente para acercarme a alguien y entablar una conversación. ¿Qué otra cosa quedaba, salvo la resignación?
Por lo mismo es que entré a la cafetería, de manera automática tomé aquello que deseaba comer y sin más preámbulos tomé asiento en una de las mesas vacías, cercana al ventanal y en un rincón. Fijé la vista en mi bandeja y de allí no me moví, comenzando a degustar la comida como quien no tiene nada que hacer. Y así era, en realidad no tenía nada que hacer. O al menos así debió haber sido, cuando poco menos de diez minutos después de haber iniciado con tal faena, alguien se acercó a mí y habló para después tomar asiente frente a mí y sin esperar una afirmación de mi parte a su petición. Rápidamente alcé la mirada, dejando ver en mis ojos magentas la sorpresa y el temor del que era víctima por tan repentina aparición. ¿Quién sería aquel peculiar chico? Parpadeé un par de veces, tratando de hallar voz para mis palabras. Casi por instinto escondí mis manos por debajo de la mesa, para juguetear nerviosamente con mis dedos sobre mi regazo.

P-por supuesto... —musité quedamente, con voz casi débil, ya demasiado tarde. Nadie se me acercaba, siempre comía sola. ¿Por qué hoy era la decepción? Y no, definitivamente no me disgustaba tener alguien que deseaba mi compañera, aunque fuera sólo porque probablemente era la única opción que tenía, por el contrario: estaba tan nerviosa por la ilusión de entablar conversación con alguien, que no sabía qué hacer o decir—. Yo soy... Desirée, también es un gusto, Chastiefol —le dediqué una tímida sonrisa al decirlo, aunque instantaneamente después volví a dirigir mi mirar a mi plato y me llevé un bocado a la boca, sumisa. ¿Le habría molestado al contrario mi atrevimiento? Probablemente no, ya que era lo que usualmente se decía cuando uno conocía a otra persona, ¿o no? Daba igual, en el fondo comenzaba a desear que aquel hombre no se asustara ante mi evidente falta de experiencia en relaciones sociales.

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Mensaje por Chastiefol el Dom Ene 17, 2016 11:42 pm
La chica tenía un tono de voz bajo pero podía oírla claramente si prestaba algo de atención, al parecer era tímida o insegura no sé cuál de las 2 o si las 2, lo que podía decir es que se notaba nerviosa su mirada se movía mucho y pareciera que fuera a temblar del miedo en cualquier momento pero me alegrara que no tuviera una actitud arrogante o que se excusara echándome diciendo  que tenía un novio de 2 metros pecho de escaparate que me terminaría apaleando si me veía hablando con ella.

Su sonrisa me sorprendió un poco a la hora de decir su nombre “desiree” mmm se escuchaba como deseo – que lindo nombre, pareciera que fueras a conceder deseos con ese nombre e igual es un placer  – sonreí amigablemente mientas seleccionaba algo de mi plato y lo introducía en mi boca, masticando con calma hasta tragarme los alimentos para seguir la conversación – ohhhh diosa desiree concédeme este deseo, yo deseo poder ver su sonrisa una vez más – haciendo mi voz con un tono misterioso y divertido para guiñarle el ojo con la sonrisa bien puesta – se ve tan linda cuando sonríe, es un desperdicio que alguien tan linda sea difícil de notar – la examine con la mirada agarrando 3 palitos de apio que estaban en mi ensalada y hacer algunos malabares en la mesa para llamar su atención sin parecer que estuviera loco aunque creo que di  esa misma  impresión de mí, de seguro pensaría que perdí el juicio o que me faltaba unos cuantos tornillos-
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Mensaje por Desirée Bonheur el Sáb Ene 23, 2016 2:40 pm
Me concentré en mi plato, sumergida en lo que veía aunque realmente mi atención no se enfocaba en los alimentos casi intactos que allí estaban, sino en mantener a raya mis nervios. Era la primera vez que alguien desconocido deseaba entablar conversación conmigo y se comportaba de aquella manera tan familiar. Bueno, quizá precisamente porque se trataba de un desconocido era que se había atrevido a sentarse a mi lado, probablemente cualquiera de los que conocieran ya de mi reputación en aquella institución no hubieran tardo en darme la espalda. Sin embargo, el chico no se rendía en sus intentos de obtener algo en mí, pues siguió hablando tan amistosamente como lo había hecho en un inicio. Fruncí ligeramente el ceño, pensativa, ¿acaso no le molestaba mi actitud? A todos los demás sí...
Pestañeé con suavidad y en automático alcé mi rostro para contemplarlo cuando dijo aquello. Me asombraba porque, precisamente, mi nombre significaba 'deseo' en mi lengua natal, francés. Un amago de sonrisa hizo su lucha por aparecer tímidamente en mis labios cuando dramatizó de aquella forma, aunque también no pude evitar abrir ligeramente más mis ojos violetas ante la sorpresa. ¿Mi sonrisa era linda? ¿De verdad? Mis mejillas se tiñeron parcialmente de un sutil tono rosa, por el halago recibido por el pelimorado. Era el primero que me hacían desde... desde que tenía uso de razón, de hecho. Bueno, alguien que fuera ajeno a mi familia. Aunque mis instintos naturales de apartarme de cualquier emoción desconocida y refugiarme en mí misma para evitar cualquier situación desafradable pugnaban por hacer mella en mí, me obligué a mantener mi vista fija en el simpático chico. Por cortesía, aunque fuera.
La confusión hizo acto de presencia en mi expresión cuando le vi jugar tan despreocupadamente con sus alimentos. Vagueé mi vista del apio que literalmente volaba por los aires y de los ojos de aquel muchacho, quien estaba concentrándose en lo que hacía. No sabía cómo reaccionar ante eso, para ser sincera. Y sin más, de forma espontánea, reí. Fue una risa muy suave, casi inaudible pero igual de melodiosa como el sonido de unos pequeños cascabeles. Por acto reflejo cubrí mis labios con una mano, por educación pues no sabía cómo podría interpretar mi reacción el ajeno. No quería mostrar mala educación, era segura.

L-lo siento... —musité con suave voz, avergonzada— pero es que eres muy divertido, Chastiefol —asentí ligeramente y me aclaré la garganta, tratando de guardar la compostura. Erguí mi espalda al hacerlo, de forma inconsciente, como queriendo dejar en claro que no era mi intención ofender. Aún así, una pequeña sonrisa ya se había plasmado en mis labios con libertad; el joven había conseguido que, poco a poco, me sintiera más cómoda con el ambiente. Centré una vez mi vista en mi plato—. Nunca había conocido a alguien que se comportara de la forma en que tú lo haces... t-tan sincero y libre con tus acciones... N-no soy una diosa, p-pero... espero estar a la altura para corresponder tu bondad hacia mí.

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Mensaje por Chastiefol el Dom Ene 24, 2016 8:54 pm
Era una joven agradable era muy raro que estuviera sola a la hora del almuerzo, me entristecía solo en pensar cuanto tiempo o cuantos días la señorita pudo pasar a solas a estas horas y lo sabía bien que era mucho por su tono de voz tímido, su nerviosismo al escuchar mis palabras pero sobre todo era por las miradas que se posaron sobre mí pero ignore  a la hora de sentarme con la señorita que era un encanto de persona por solo observar como iban las cosas, puede que tenga un secreto pero igual no moriría por socializar, por dialogar y hacer una nueva amiga que podría ser mi hermana menor, solo en pensar en llevarme tan bien con alguien como para decirle hermana o hermano no sanguíneo o de otra madre era una maravilla que solo a mí se me ocurría y era un grupo muy selecto ya que sé que siempre estarían hay para mí como yo para ellos.

Relaje mis cuerpos y atrape las ramitas con mis dientes para morderlos hasta tragarlos clavando mis ojos en los de ella, podía ver sus ojos violetas claramente, fijamente, sin parpadear, sin dudar, era solo su mirada contra la mía,  pero no se notaba un aire tenso como si fuera un reto era todo lo contrario era un aire de tranquilidad y seguridad al verla porque ella era una buena persona  - no hay necesidad de disculparse – recite apenas sus labios se cerraron – alguna vez has escuchado que el trabajo de un caballero es hacer sonreír a las damas, animarlas y demostrar que sin importar el caso todo puede mejorar – levantando mi dedo lo dije sin pensar con un tono muy positivo y tranquilo, creo que se me daba bien ser muy positivo  solo dependía de la situación pero adoraba ser positivo, sobre todo  mantener ese ser que siempre se mantenía en las sombras con un poco de luz, porque yo era mi propia  sombra y no tenía nada que envidiar a nadie – por eso no me mires desde abajo ni desde arriba si quieres responder a mi bondad no debes ser un dios todo poderoso- con un tono un poco burlón- soy Zeus bájate de mí nube – moviendo mis dedos como si fueran comillas -   solo debes ser tú, como te sientas más cómoda y si alguno de estos idiotas que nos están mirando y creen que no me eh dado cuenta se mete con Tigo dímelo o di mi nombre cada vez que me quieras ver – sonreí maliciosamente con orgullo  – tu sombra es tu mejor guardia – escondiendo parte de mi sombra atreves de la mesa en la de ella por un raro presentimiento que me llego al ver algunos de los ojos que nos veían  -  téngalo en mente señorita, y lo siento habeces me dejo llevar con este tipo de comversaciones – suspire tranquilamente esperando que no se diera cuenta, rara vez las personas notavan los fracmentos de sombras pero esperaba que ella no lo notara, agarre lo que me faltaba de mi comida para terminarla y sonreírle amigablemente una vez mas
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Mensaje por Desirée Bonheur el Lun Jul 11, 2016 11:48 am
Me sentí más relajada cuando el contrario no pareció molestarse por mi falta de educación al reír por sus acciones, cosa que provocó que mis hombros se relajasen y una tímida sonrisa asomara a mis labios un tanto pálidos. Cerré los ojos y me permití disfrutar de la sensación sólo por unos momentos, hasta que los abrí y me enfoqué en mi interlocutor, demostrando la sopresa en mi mirar violáceo, cuando adquirió aquella actitud de Zeus. Al incio no pude comprender que estaba bromeando y me sentí empequeñecer al percibir una especie de regaño como trasfondo de sus palabras, pero sólo fue por un momento.
Le contemplé con sorpresa y volví a reír sin proponérmelo, pues en verdad no podía entender del todo la actitud ajena. Si alguien me hubiera dicho que aquel día sería especial para mí, y que un encuentro inesperado como era aquel se me iba a presentar a la hora del almuerzo, jamás lo hubiera creído. Y sin embargo estaba sucediendo, era real... ¿Cierto?
Asentí, repentinamente entusiasmada por sus palabras.

L-lo... lo haré, ¡muchas gracias, Chastiefol! —exclamé al fin, con una suave sonrisa que pretendía ser un obsequio ante tanta bondad recibida.

En verdad le agradecía el que estuviera allí, buscando entablar conversación con alguien como yo, quien sólo bastaba con estar presente para provocar que los demás se apartaran de mi lado. También le admiraba, y un poco envidiaba, por su actitud tan confiada y optimista. No se amedrentaba por las miradas y opiniones de terceros, les hacía frente y seguía siendo él mismo sin importar qué pudieran decirle aquellos que nos estaban observando con disimulado interés. En cuanto a mí, convertirme en el centro de la atención ajena provocaba que me pusiera sumamente nerviosa y que mi mente no fuera capaz de reaccionar con propiedad. Aún podía percibir el ligero temblor en mis manos, pero este poco a poco mitigaba con el pasar del tiempo junto a aquel extraño chico de cabellera violeta.
Respiré profundamente de forma calmada y concentré mi vista en el plato, el cual contenía alimento que ni bien había tocado con los cubiertos. Y es que no era caracterizada por tener un apetito muy notorio.

La verdad es... que no estoy acostumbrada a que se acerquen a hablar conmigo —comencé a confersar en baja voz. Era lo mínimo que podía hacer para compensar el que el otro me ofreciera su companía—. Siempre se alejan como si tuviera la peste o algo parecido... y ya me acostumbré a ello. P-por eso... me hizo muy feliz que te sentaras a mi lado y no te arrepintieras de ello. Me agrada la seguridad que demuestras en tus palabras y actos, desearía... desearía ser un poco más como tú en ese aspecto —reí, suave y nerviosa—, ¿pero qué se le puede hacer? Y-yo.... Yo soy sólo yo...


Off: ¡Lamento muchísimo la demora de años! Entenderé si ya no quieres retomar el tema C': En verdad lo siento mucho...

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Mensaje por Chastiefol el Jue Jul 14, 2016 12:13 am
No me había levantado de mi silla, la miraba y me parecía agradable,  no sé qué había pasado para que la apartaran tan cruelmente de las casas y los demás miembros solo en ponerme a pensar unos segundos me daban ganas de apalear a todos lo que la hayan insultado pero ese no era el momento debía mantener mi calma, mis deseos más ocurso como la noche controlados; La chica entendía mis palabras, un gusto para mí en marcar la diferencia  y poder decirle que estaría para ella en cualquier situación, agarre mi mano poniéndola en mi nariz – si tienes la peste deberías bañarte mejor – sonreí retirando mi mano de mi nariz, decidí verla unos segundos más a sus ojos morados – no te gustaría ser como yo, mi único recuerdo es que era llamado la pesadilla oscura, el demonio de la noche – sentí como mis palabras se empezaron a quebrar cuando dije “la noche“ odiaba cuando me relacionaban con cosas asi, solo apreté los dientes y le sonreí forzadamente guiñandole el ojo – mejor olvide lo ultimo, no me gusta hablar mucho de eso y creo que entendió mi punto de vista, usted es usted y solo usted por eso hay cosas que solo tu podrás hacer y otros no, como hay cosas  que yo veré como lo hace la linda chica de ojos magentas


La mire unos segundos más directamente a los ojos, esperando alguna reacción o un sonrojo por mis palabras, no podía negar que quería secuestrarla e ir a pasear por la ciudad para no tener que ir a ninguna de mis clases.


Salí de mis pensamientos agarrando la bandeja y bloqueando algo de comida que habían lanzado en mi dirección o en dirección de la chica pero yo estaba en medio – la gente sí que es envidiosa, quieres dar un paseo para alejarnos de estos IDIOTAS – si lo grite, no me importaba pelear o hacer sentir mal al tonto que había lanzado comida, mi actitud serena desaparecía con las miradas de odio a lo lejos  pero me tranquilizaba ver a la rubia que se encontraba bien.



miralo Guitarra :
hola, quiero que sepas que había olvidado esta personalidad positiva y aun que me obligues no dejaría este rol, me gusta :3 le dejare un MP con cariño <3 chasti <3 el de las propuestas indecorosas
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