Greenlight Academy Rol
I.
II.
III.
IV.
V.
La academia Greenlight, reside dentro del pueblo de Haus, comprado y fundado por Adelbert Greenlight. En las cercanías de dicho pueblo, podemos encontrarnos con la capital de Australia, Canberra, donde se puede llegar en tren, camión e incluso en bicicleta. Los estudiantes, funcionarios o habitantes pueden llegar a Sydney en cualquiera de los transportes señalados, así como también tomando un avión con ese destino, si se cuenta con el dinero apropiado.
Datos necesarios
Aquí puedes encontrar los expedientes de los personajes que ya han sido creados en el foro o también puedes ver más fácilmente donde ubicar la ficha de tu personaje en creación.
Para elaborar tu ficha
03

Feuerrote

06

Lauftgrau

07

Wasserblau

05

Blattgrün

Jefe FeuerroteV. Greenlight
J. LauftgrauDisponible
J. WasserblauDisponible
J. BlattgrünDisponible
Ella Greenlight

Hija del Director

Vicious Greenlight

Hijo del Director

Adelbert Greenlight

El director

Lorelei Luhrmann

Ex-esposa del Director

EllaGreenlight
ViciousGreenlight
AdelbertGreenlight
LoreleiLuhrmann
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Mensaje por Remus J. Lupin el Sáb Feb 27, 2016 10:47 pm
El maldito despertador sonó y lo apago de un golpe antes de que despertara a su compañera a la cual el día anterior no había tenido oportunidad de hablarle, porque entro prácticamente de puntillas dejando sus cosas en una esquina. Tomando la cama que estaba despejada solo quito las mantas y se hundió en el colchón, tenia clases y quería llegar más temprano para poder acostumbrar al lobo al nuevo ambiente.  

Se ducho, después de la odisea de haber buscado su ropa con el sigilo de un ladrón, bajo mirando que nadie más estaba despierto camino aun con el uniforme sin arreglar del todo, tenia sueño, pero debía hacerlo.

Antes de que saliera el sol había llegado a la inmensa academia.

Cuando empezaba a deslumbrar con su brillo estaba que se iba de cabeza al suelo, cabeceo un poco antes darse cuenta de que había algo que gustaba del lugar en el que estaba, estaba en la entrada lateral, mucho árboles y sombras distendidos por lo largo del campus, dejo la maleta a su lado y se recostó contra un árbol mientras esperaba que se hiciera la hora de comenzar las clases, tomo su libro de historia y comenzó a leerlo pero a los quince minutos sus parpados se hicieron pesados y sus ojos hazle se vieron ocultos tras sus pestañas, su libro recayó en su pecho descuidadamente. Mientras era abrazado por Morfeo a un sueño más placentero que el de hace unas horas.

Tenia muchas cosas en mente, entre ellas ¿como hacer con la luna llena? ¿Como explicárselo a su compañera? ¿Que tan a trazado ira en las clases? esas y muchas otras más se agrupaban en su cabeza antes de caer en sueño recurrente. -Solo cinco minutos...- se dijo a si mismo aun con los ojos cerrados dejo que el cansancio le ganara.

¿De todas formas que era lo peor que podía pasar?
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Mensaje por Ibuki el Sáb Mar 19, 2016 11:33 am
¡Tarde! El despertador no sonó a la hora indicada y su "perfecta" compañera de habitación ni si quiera se inmutó en despertarla ¡Agh! Cómo le molestaba que la señorita Greenlight fingiera ser ésa dama perfecta, era de ésa clase de personas que Ibuki no podía tolerar bien; por que ella era lo contrario a Ella Greenlight. Se levantó cual torpedo y brincó fuera de la cama, casi se tuvo que duchar con agua fría pues ni le dio tiempo de que el calentador funcionara al cien; se puso escuétamente el uniforme sin si quiera secarse con una toalla su cuerpo húmedo y por si fuera poco, había olvidado meter las libretas de las materias que le tocaban el día de hoy.

Revisó su reloj, quedaban sólo cinco minutos para ingresar a clases y entonces se dio cuenta de que había dejado las libretas... Y las llaves dentro. — ¡Maldita sea! — Pateó la puerta con molestia ¡Suficiente! No asistiría a clases hoy, estaba ya demasiado cabreada por lo ocurrido y encaprichada por la falta de tiempo que tuvo para arreglarse. Su cabello estaba totalmente empapado, goteaba demasiado y tenía algunos nudos (Ni el cepillo pudo pasarse por la cabeza). Casi como un troll, caminó con pasos fuertes hacia la salida lateral, porque en ésa puerta no habían muchas personas que pasaran y era perfecto para salirse de la academia tan temprano. Iba pinándose sus cabellos con las manos, haciendo pequeñas hebras que fue desenredando poco a poco.

Pensaba qué hacer en toda la mañana hasta las 3 de la tarde, que era su última clase y volver; bueno, en primer instancia quería desayunar... Pero quería desayunarse a alguien en la cama; llevaba ya un rato sin andar de buscona con los hombrs... Eso era, hoy andaba de antojo de hombre, ¿Pero a dónde van los hombres por las mañanas? Los bares y antros están cerrados a las 8 a.m. y algún otro lugar de ésa índole no conocía... Iba pensando en todo eso, cuando sin querer se tropezó con un bulto junto a un árbol. No pudo ni meter las manos. Toda su cara fue a dar directo contra la tierra y pasto.

Se despegó de la tierra, tenía los ojos cristalinos por el golpe que se metió en la nariz; ¿Llorar por dolor? ¡Já! Ella se aguantaría. Entonces miró con qué boludez se había tropezado, era un hombre que al parecer se había quedado ahí deliberadamente para hacerla tropezar. — Pfff... — Resopló con molestia y le dedicó una mirada asesina.

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Mensaje por Remus J. Lupin el Jue Mar 24, 2016 11:38 am
No recordaba haber dormito tan bien como en ese instante, tantas presiones auto impuestas, tantas ganas de conocer la academia en la habitaría mientras terminaba la universidad. Ni siquiera tenia un horario y sabía que debía reportarse a la secretaria para se ingresado a una aula o curso no estaba seguro de la terminología correcta. Pero solo sintió que algo tropezaba con sus piernas.

Abrió los ojos de golpe medio asustado y medio molesto por la interrupción de su sueño.

Miro unas bonitas piernas y una faltada coqueta de la chica que se había tropezado con él descuidadamente. Busco su reloj de bolsillo una regalo de su padre era un tesoro para él. Estaba tarde, pero su caballerosidad pudo con él. Ayudaría a la chica, se aseguraría que estuviera bien y luego iría con calma al secretariado. 

Se levanto, sin tomar su maleta y se apuro a la chica, parecía haber tenido un día de perros. Y con esa mirada asesina solo se lo confirmaba, disimulo una ricilla tibieza con tos para no terminar asesinado -La pregunta esta de más, así que me saltare eso... ¿te ayudo?- le tendió la mano para ayudarla a ponerse de pie. 


-Lamento haberte hecho tropezar -aunque muy en el fondo sabía que no era del todo su culpa, como era costumbre de disculpo amablemente con la señorita de exóticos ojos, unos ojos muy bonitos... diferentes y únicos como precia ser todo en ella. Remus tendía a ser excesivamente cuidadoso con las personas tanto para no delatar su verdadera forma o bien solo para tasar lineas de conducta para seguir fingiendo normalidad. 

Un suave aroma a sangre, le izo negar y buscar su pañuelo mientras ella levantaba del suelo, una vez con la chica erguida como se debía, la miro de arriba abajo buscando la fuerte del olor a sangre y también mirando de paso si ella estaba "entera".
Termino con su inspección visual y le miro de nuevo, encontrando el olor a sangre, le estaba sangrando la nariz; Le tendió el pañuelo que tenia en mano -Te esta sangrando la nariz...- dijo un poco preocupado, un poco consternado. No le gustaba ese olor, aunque era todo lo contrario, le encantaba.

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Mensaje por Ibuki el Lun Mar 28, 2016 12:54 pm
Definitivamente el día no pensaba pintar bien para ella ¿Qué mejor prueba que estamparte en la tierra y terminar toda raspada en la bella cara que posees? Lo miró reir y por un momento casi se le va al cuello para zarandearlo como ésas caricaturas divetidas donde uno muy desesperado se desquitaba y lo zarandeaba cual maraca pero al final soltó un largo y pesimista suspiro. — Por favor. — Sonó un tanto sarcástica ¿Y cómo no? Si toda su mañana había estado horrible. — Lo siento, no es mi mañana. — Y había dicho mañana porque realmente no podría considerar que todo el día le iría mal ¿O sí?

Se apoyó de la ayuda brindada y se puso de pie; qué bueno que quedan caballeros en el mundo (Pero sólo para esos casos, Ibuki odiaba la caballerocidad extrema). Por "desgracia" al momento de tropezar con aquel hombre sus rodillas habían golpeado la tierra y sus mallas largas estaban rotas; y se decía desgracia supuestamente porque a ella le encantaban ése tipo de cosas rotas. — Yo no te vi, parte de la culpa es mía. — Se encogió de hombros y comenzó a sacudirse la ropa.

Al escucharle instintivamente se pasó una mano por la nariz y comprobar que sí estaba sangrando. — Ay. — Iba a limpiarse con el dorso de la mano al inicio pero por suerte le ofrecieron un pañuelo el cual tomó y agradeció. ¿Tan mal había sido el golpe? — Gracias. — Se tomó su tiempo para retirar el exceso; en un principio penso en devolvérselo pero... ¿Con sangre? Eso no estaba bien. — Eam... Te lo daré cuando esté limpio ¿Si? — Esperó que aceptara; lavar el pañuelo era lo mínimo que podía hacer. — Por cierto ¿Qué hacías ahí tirado? No creo que tu plan fuera esperar a que una linda chica tropezara con tus largiruchas piernas para ofrecerle un pañuelo ¿Verdad? —
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Mensaje por Remus J. Lupin el Mar Abr 05, 2016 7:16 pm
Oh una chica simpática y sarcástica eso era algo novedoso tomando en cuenta que no le rompió el tímpano con una gritería sofocante que hubiera armado cualquier chiquilla que se creyera reina y señora del mundo. Eso era en tantas medidas refrescantes. ¿Hace cuanto no probaba el dulce sabor del sarcasmo? Mucho tiempo, demasiado realmente se había recluido tanto en trabajos, libros y dedicación a una causa que ahora esta perdida, tanto como perdida no, pero si concluida.

Si se negó cuando ella adjudico parte de la culpa, el solo mostró una cortes sonoriza y un sutil refuerzo en su agarre para apoya a la chica, tenia fuerza no podía negar que ella sin duda era fuerte en cuanto a su sutil agarre, eso decía mucho para un chico que trabaja con las manos.


-No puedo negar que fue una estrepitosa consecuencia, azares del destino si quieres ponerte filosófica.- comento sutilmente, no quería dejar salir tan pronto aquella parte Nerd que tiene muy a flor de piel. -El pañuelo, si gustas puedes quedártelo...- no era algo indispensable de todas formas, era algo más prescindible. Tenia barios, acostumbraba bordar sus iniciales en las esquinas por lo que la RJ de ese pedazo de tela era indiscutible.

Giro un poco los ojos dejando ver el banco de sus globos oculares por un insignificante instante -Oh no, por el contrario- comento armando un poco el juego de palabras - estaba esperando que una linda chica, cayera en mis brazos, así que es cierto, de alguna forma. -se encogió de hombros, restando un poco de su importancia a su sutil mentira.

-Y siendo franco. Solo tomaba un descanso antes de ir a clases, pero tontamente olvide que tengo que ir a la secretaria a registrar mis documentos- le miro con aquella paciencia que siempre le rodea, aquella calma que invita a lo aburrido y sonso, aquello que prefería ser a lo que llevaba por dentro.

-Y... ¿tú, pequeña dama?- bueno ella era todo menos una dama sofisticada y recatada, juraba que podía ser todo lo contrario pero... nunca jugar a un libro por su portada, regla que siempre aplica y que seria bueno no aplicara en él. -¿saltándote las calases o el curioso caso donde te levantas tarde?- si quieren la raíz de ese comentario es culpa de ella y su "no ser su mañana" levantarse tarde es parte común de un mal día.

Tenía dos opciones, dar por termina a la conversación o tratar de no ser tan borde y ganarse a una amiga. Tomando en cuenta que aun no conoce a nadie, no seria un mal momento para empezar además ¿que podía salir peor? -¿Quieres ir a desayunar?-
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