Greenlight Academy Rol
I.
II.
III.
IV.
V.
La academia Greenlight, reside dentro del pueblo de Haus, comprado y fundado por Adelbert Greenlight. En las cercanías de dicho pueblo, podemos encontrarnos con la capital de Australia, Canberra, donde se puede llegar en tren, camión e incluso en bicicleta. Los estudiantes, funcionarios o habitantes pueden llegar a Sydney en cualquiera de los transportes señalados, así como también tomando un avión con ese destino, si se cuenta con el dinero apropiado.
Datos necesarios
Aquí puedes encontrar los expedientes de los personajes que ya han sido creados en el foro o también puedes ver más fácilmente donde ubicar la ficha de tu personaje en creación.
Para elaborar tu ficha
03

Feuerrote

06

Lauftgrau

07

Wasserblau

05

Blattgrün

Jefe FeuerroteV. Greenlight
J. LauftgrauDisponible
J. WasserblauDisponible
J. BlattgrünDisponible
Ella Greenlight

Hija del Director

Vicious Greenlight

Hijo del Director

Adelbert Greenlight

El director

Lorelei Luhrmann

Ex-esposa del Director

EllaGreenlight
ViciousGreenlight
AdelbertGreenlight
LoreleiLuhrmann
Mejor AAAApellido
Mejor AAAApellido
Mejor AAAApellido
Mejor AAAApellido
Mejor AAAApellido
Mejor AAAApellido
Mejor AAAApellido
Mejor AAAApellido
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Mensaje por Adam Winter el Vie Mayo 06, 2016 11:07 am
Empujó la puerta del local finalmente para salir de la tienda ¡El trabajo era suyo! Perfecto, así junto con las ganancias de su hermano, Adantelo, vivirían como una especie de reyes o algo por el estilo. La sonrisa en el rostro de Adam no podía ser más grande; y por eso dio un pequeño salto de emoción una vez fuera de la cafetería que lo había aceptado como un integrante más entre los jóvenes trabajadores, de hecho, también eran parte de la misma Universidad a la que asistía, así que no podía ser mejor ¡Se lo tenía que contar a alguien! ¡Rápido!.

Caminó un poco en busca de un lugar cómodo para sentarse y así poder teclear rápido sobre la pantalla táctil de su móvil. Finalmente encontró una cómoda banca al lado de un extraño puesto que vendía fundas para celulares, y confiado se sentó, no sin antes sacar del bolsillo trasero de su oscuro pantalón el celular. Entonces desbloqueó el teléfono, y abrió la aplicación de chat donde como primera opción aparte de su hermano, la ventana donde salía la foto de su mejor amigo por internet.


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Nokia

   
AdamusSáb Oct 21, 2017 1:21 am
Sam Ebony
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you

sam

saaaaaam

SAAAAAAM

¿recuerdas el trabajo que quería?

es mío dude:B


   
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Presionaba las teclas de la pantalla con bastante habilidad, sus dedos eran rápidos y hábiles, así que le era fácil escribir textos largos con bastante velocidad. Una vez dada la noticia, se recargó cómodamente en la banca que ocupaba, había muchas personas a esas horas de la tarde, era un centro comercial bastante animado y lleno de vida. Le habían llamado la atención algunas tiendas que se repartían casi por todo el centro comercial, una de videjuegos, otra de compra y renta de películas, ese lugar lo tenía todo, Adam estaba bastante satisfecho por la nueva ciudad en la que viviría los próximos años antes de regresar a Estados Unidos.

Adam se estiró un poco, estaba algo cansando de esperar a que el chico rubio con gafas oscuras se dignara a responder sus importantes mensajes, así que se levantó de la banca y comenzó a caminar, exploraría aquellas tiendas tan interesantes que habían captado su atención en primera instancia. A pesar de que el centro era un lugar muy grande, sentía como si se sofocara por la gran cantidad de personas que caminaban en diferentes direcciones - Uhg - No era fanático de las multitudes, así que el sentimiento de incomodidad afloró al instante. Tratando de salvarse de una estampida de personas, fue hasta uno de los pilares que sostenían el enorme techo. Soltó un suspiro y se quedó quieto ahí, mirando a todas las personas pasar apresuradas; pero una cabellera más claras que las demás llamó a sus ojos. No pudo distinguir muy bien el rostro de la persona, pues de echo traía consigo unas gafas oscuras de piloto que había logrado ver en un pequeño momento cuando la persona se había puesto de perfil. Era casi idéntico a ... Sam.  


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Nokia

   
AdamusSáb Oct 21, 2017 1:21 am
Sam Ebony
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es mío dude:B


you

uhg..

¿haz sentido esas veces en la que tu estómago cae desde lo más alto del empire state?

acabo de ver a tu gemelo malvado

es igual a ti ¡Creo que incluso se le ven mejor esas gafas oscuras!

:B

   
+

   


   
   


Última edición por Adam Winter el Sáb Mayo 07, 2016 2:40 pm, editado 1 vez

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Mensaje por Sam Ebony el Sáb Mayo 07, 2016 12:19 pm
No le había dicho a Adam que había llegado a Australia ni mucho menos que había conseguido su trabajo en la misma universidad donde estaba trabajando. Lo iba a mantener como un secreto durante un tiempo para que fuera más sorprendente cuando se encontraran. Tampoco le había dicho a Ekaterina que estaba ahí, pero no esperaba que ella intentara comunicarse con él, de hecho sospechaba que ella ya sabía que él estaba por ahí y por eso no estaba adelantando el momento de su reencuentro. Adam le había dicho que iba a conseguirse un empleo de mesero en el centro comercial de la ciudad y Sam había decidido que era el mejor lugar para su anhelado reencuentro. Por lo que acudió al lugar cercano donde lo iban a contratar y se quedó ahí esperando los mensajes, antes le había enviado uno donde decía que era demasiado torpe para conseguir un empleo, pero eso había sido el día anterior y ya no había contestado ninguno de sus mensajes.

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Samsung

     
SamSáb Oct 21, 2017 1:21 am
Adam Nerd
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sam

 
saaaaaam

 
SAAAAAAM

 
¿recuerdas el trabajo que queria?

 
es mio dude:B



     
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Recibió el mensaje de Adam y mostró una sonrisa, se encontraba realmente feliz y orgulloso de que su mejor amigo hubiera conseguido el empleo que quería, porque ahora tendría la mejor sorpresa del mundo y él estaba seguro de que estaría muy feliz de haber obtenido el empleo y también muy feliz de verle en ese momento. Mostró una alegre sonrisa. Y se levantó de su asiento, pensando en buscar a su amigo para sorprenderle. Lo había visto desde lejos y estaba escribiendo con impaciencia. Sam se había puesto su traje favorito, uno de color rojo que hacía resaltar su cabello semi-albino y el color de sus ojos, aunque claro que eso era algo que nadie había visto en ningún momento de la vida. Adam era tan lindo,  quizás nunca lo admitiría, pero se sentía bastante enamorado de su mejor amigo y al mismo tiempo sentía que necesitaba estar junto a él, necesitaba formar parte de su vida como algo más que un simple amigo, pero sabía que eso no era posible, ellos iban a estar juntos como bro’s únicamente. Adam nunca debía enterarse de lo que sentía por él, porque sabía que su amigo nunca podría aceptar un homosexual, si quería que estuvieran juntos… Entonces, sus sentimientos tenían que desaparecer. Sam nunca fue homosexual, de hecho le gustaban mucho las tetas de las mujeres, le encantaban las largas carreteras que hacías en las piernas largas y blancas de las chicas… Amaba a las chicas. Pero, Adam era diferente. Era todo lo que necesitaba para ser feliz.

Observó a Adam moverse y decidió salirse de lo inmerso de sus pensamientos. Su teléfono comenzó a vibrar y se percató de que estaba observando fijamente a la dirección en la que se encontraba, se sintió nervioso así que sacó su teléfono caro y comenzó a revisar los mensajes nuevos de Adam. Frunció el ceño al terminar de leer los mensajes y abrió el teclado para poder contestarle, algo conciso que consiguiera un rostro de sorpresa en el rostro de Adam. Se dio cuenta, rápidamente, de que no podía dejar de mirarlo. Sacudió la cabeza y consiguió salir de los pensamientos que tenía en ese momento.

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Samsung

     
SamSáb Oct 21, 2017 1:21 am
Adam Nerd
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saaaaaam

 
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¿recuerdas el trabajo que queria?

 
es mio dude:B

 
uhg..

 
¿haz sentido esas veces en la que tu estómago cae desde lo más alto del empire state?

 
acabo de ver a tu gemelo malvado

es igual a ti ¡Creo que incluso se le ven mejor esas gafas oscuras!

:B


 
Yo veo a un nerd que me observa fijamente, creo que se ha enamorado de mi.

 
Mira, que sorpresa.

 
Hasta tiene los dientes de conejo que tienes tu.

 
¿No es tu hermano gemelo?

 
Para ser tan listo, eres un idiota, Adam.

     
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Deja escapar una risa, y comienza a caminar hacia Adam sin darle tiempo para que leyera los mensajes que le había enviado. Había una sonrisa curiosa en sus labios y tenía muchas ganas de que pudieran hablar de alguna cosa. De hecho, en ese momento se sentía nervioso. Sam Ebony se sentía nervioso. No sabía que iba a hacer o que era lo correcto para la situación, Ekaterina podría aconsejarle, pero estaba seguro de que quería averiguar cuál era el desenlace de ese momento.

Hey, dude!— Sacudió la mano en dirección a Adam, quizás se daba cuenta de su presencia, parecía ensimismado en sus pensamientos.

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Última edición por Sam Ebony el Dom Mayo 15, 2016 1:44 pm, editado 1 vez

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Mensaje por Adam Winter el Sáb Mayo 07, 2016 3:00 pm
Los ojos de Winter no podían evitar pasarse por el sujeto de cabello dorado que tenía a la distancia, no lo hacían de una manera prudente, no, de echo lo hacían con toda la intensión de que el sujeto sintiera su mirada, aunque Adam no se diera cuenta se estaba comiendo al rubio con los ojos. Pensamientos raros cruzaron por la cabeza de Adam, mismos que le hicieron regresar a tierra cuando sintió el teléfono vibrar entre sus manos, parpadeó un par de veces y sacudió un poco la cabeza para regresar del todo ¿Qué había pasado? ¿Había hecho algo estúpido como era costumbre? Ahora lo único que tenía claro era la imagen de un rubio alto, atractivo, jodidamente atractivo, con unas gafas de sol cubriendo de a poco unos ojos tan rojizos como rubíes intensos.

-Uh…- Por alguna extraña razón, se sintió realmente intimidado.

Los ojos azules de Sam se fijaron en el rostro del aparentemente desconocido sujeto, no lo podía creer, era igual a Sam, por no decir que apostaba a que era él; pero eso era realmente imposible, porque Sam debería de estar al otro lado del planeta y seguramente muy ocupado mirándose al espejo; pero … ¿podría ser?. Sentía como su corazón daba un vuelvo extraño dentro de su pecho, y también como sus pupilas se dilataban bajo el cristal de las gafas grandes de montura gruesa, era como tener al mismo dios de lo sexy frente a insignificante mortal, era como tener a Sam Ebony “El Viajero en el Tiempo” frente a su persona, aquel ser tan genial y único que había vivido historias fascinantes y trágicas en sus viajes en el tiempo. Abrió la boca y balbuceó un poco, incapaz de poder formar alguna oración con su lengua y voz; entonces se mordió los labios y alzó el móvil para leer rápido los mensajes que habían llegado a su celular, sintió sorpresa ¡¿REALMENTE PODÍA SER SAM?! … ¿Pero para qué arriesgarnos?. Adam abrió la cámara del teléfono y sin decir ninguna palabra tomó una foto, misma que envió a su mejor amigo por internet.

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Nokia

 
AdamusSáb Oct 21, 2017 1:21 am
Sam Ebony
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Hasta tiene los dientes de conejo que tienes tu.

¿No es tu hermano gemelo?

Para ser tan listo, eres un idiota, Adam.

you


ves a lo que me refiero Ebony?

asusta!

 
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Y entonces fue que escuchó un extraño sonidito proveniente del móvil contrario, eso sí que sería demasiada coincidencia, Adam estaba que no lo creía aún, entonces sintió como sus manos comenzaron a temblar, al igual que sus piernas y todas las partes de su cuerpo.

- ¿Sam? – Preguntó el de ojos azules mirando fijamente al rubio sexy que tenía frente de él, dejó de respirar por unos segundos, y sintió como los ojos se le llenaban de lágrimas, sí, sí era él – Oh god … ¡Eres tú! –

Los actos de Adam no pudieron ser menos torpes, guiado por la emoción, se lanzó contra el cuerpo del rubio, le rodeó la cintura con los brazos y finalmente dejó caer todo su ligero peso en contra de su mejor amigo ¡Que estaba frente de él!.

- ¡Sam eres tú! – Alzó la voz sintiendo como ambos cuerpos caían directo contra el suelo, quedando en una posición extraña para la vista de varias personas que pasaban caminando con bolsas en manos llenas de compras. Quizá para algunas de estar personas podría parecer extraño; pero para otras era una escena conmovedora entre un primer encuentro entre Bro´s.

Sin querer, llenó la camisa rojiza de Sam con sus lágrimas, pues aparte de Sam era para él una especie de “celebridad”, la relación que habían llevado durante largos años había hecho que Adam lo considerara como incluso un hermano, quizá; pero sólo muy quizá, algo más. Aún dentro de la escena homosexual que ambos estaban dando, Adam presionó con sus brazos aún más el cuerpo del rubio contra el suyo, sorbió su húmeda nariz y finalmente alzó la cabeza para ver el rostro de la persona debajo de él, de tan cerca era incluso mejor.

- Yo … no puedo creer que seas tú – Dijo Adam sin intenciones de quitarse de encima – tú aquí … es que … oh fuck bro … ¡Tú aquí! – Y finalmente la mente de Adam cayó de las nubes - ¿Tú qué estás haciendo aquí? ¡¿Me estás siguiendo?! – Preguntó la un poco aguda voz que salía de la garganta del ojiazul. Aunque la ídea de que Sam le hubiera seguido todo este tiempo no le desagradaba, le parecía algo extraño que Sam no le hubiera dicho algo al respecto, pudo haberse vestido mejor o peinado de otra manera, estaba realmente feliz.

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Mensaje por Sam Ebony el Sáb Mayo 07, 2016 7:38 pm
Se daba cuenta de la mirada que Winter colocaba en su cuerpo y aunque no era apropiado porque Adam no era para nada homosexual, le gustaba el efecto que la mirada causaba. Porque eso significaba que inconscientemente pensaba que era atractivo, lo que era bueno porque al menos podía reconocer que le gustaba físicamente aunque solamente fueran una especie de amigos y bueno, no es que estuviera teniendo esperanza en que Adam fuera homosexual, pero al menos era un paso y quizás algún día no muy lejano pudieran sostener algún tipo de relación. De hecho no debería tener esperanza aunque la mirada de Adam había sido bastante esperanzadora, como había pensado con anterioridad antes de ser devorado con la mirada, era que debía renunciar a los sentimientos que su amigo tenía por él y tendría que intentar salir con cualquier persona, con alguien diferente. Y Adam podría intentarlo con una linda chica de cabello largo y pelirroja porque seguramente ese era su tipo de chica. Emitió un suspiro y decidió calmarse, porque eso no era para nada cool.

Se quedó algo sorprendido cuando Adam levantó el teléfono y sin ningún motivo en absoluto, le tomó una fotografía, el flash le dejó ciego unos segundos. Escuchó un sonido en su móvil que indicaba que al parecer le había enviado mensajes y la fotografía que recién le había tomado. Alzó la ceja en dirección a Adam, con algo de confusión en su rostro. Antes lo había pensado y lo había considerado, pero ahora se daba cuenta de que su mejor amigo sin duda era un estúpido, un nerd estúpido pero con buenas notas y cerebrito, pero no lo suficientemente cerebrito como para darse cuenta de que en efecto estaba frente a él. Tragó saliva y luego observó cómo caía en cuenta de la realidad, esperaba que pudiera reaccionar, al menos. El sonido de la notificación fue una completa revelación para Adam Winter, quien veía el bolsillo de su pantalón con demasiada insistencia, tanto que le comenzó a dar algo de nervios.

Si sigues mirándome así, pensaré que eres un pervertido, Winter.— Exclamó, aunque era mentira, le encantaba que Adam estuviera viéndole, le encantaba que sus ojos se entornaran solo en él, pero también le dolía el corazón pensando que solamente le veía porque estaba sorprendido. Adam comenzó a llorar, literalmente de la emoción. A Sam le provocaban diferentes emociones ver que Adam estaba tan acomplejado con su llegada, además, le abrazó rodeándole por la cintura y eso provocó un temblor en todo su cuerpo, esperaba que su amigo en la entrepierna no se despertara, porque sería complicado explicarle a Adam porque estaba de esa forma… Era demasiado que el chico que amaba le abrazara de esa forma, pero pudo corresponderle, rodeándole con ambos brazos por debajo de los hombros, no le importaba que tan homosexual lo vieran los demás, en ese momento solamente eran Adam y él.

No calculó bien la fuerza de Adam cuando se lanzó contra él, por lo que no tuvo tiempo de detener su caída, cayó de espaldas con Adam sobre él y eso provocó que se ruborizara un poco, pero que se pusiera muchísimo más nervioso de lo que estaba antes. Intentó mantener la serenidad sobre todo, sabía que incluso si no lo hacía Adam no se daría cuenta de los oscuros pensamientos que estaba teniendo o de que podría tener una erección en cualquier momento. Ese chico le ponía demasiado nervioso como para pensar en algo para enfriarse. Sintió como su camisa perfecta comenzaba a llenarse de lágrimas, pero no era algo que le molestara. Le acarició la espalda en un intento de calmarle. Adam era absolutamente tierno, no podía odiarlo por ensuciar su ropa.

Quería darte una sorpresa.— Aclara con una leve sonrisa.—Recuerdas que dijimos que nos conoceríamos algún día… Y decidí venir para que cumpliéramos esa promesa.— Habló más de lo que iba a hacer en un principio, aunque había querido decirle «Te amo y decidí venir por ti.», pero como se ha mencionado con anterioridad lo más probable es que Adam fuera alguna especie de homofóbico y no quería ser odiado por alguien tan importante como él.—Ahora…. ¿Qué te parece si te levantas y vamos por algo de comer?—Cuestiona acariciando la cabeza de Adam con calma. Esperaba que se calmara porque su corazón comenzaba a acelerarse por la posición y estaba seguro de que se había despeinado un poco.—Por cierto, felicidades por el empleo, Adam.

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Mensaje por Adam Winter el Sáb Mayo 07, 2016 9:38 pm
Y a pesar de que sus ojos miraban al amor de su vida, Adam aún no podía creerlo, sintió como si su corazón diera un gran salto y aterrizara en alguna otra parte de su cuerpo, era algo que no podía controlar, se sentía demasiado raro, demasiado feliz, enamorado, alegre ¡Se sentía de maravilla!; pero … quizá simplemente esos sentimientos que afloraban en el pecho de Adam, tenían que quedarse en el interior, sin ser revelados de ninguna forma, quizá y sólo quizá, el gran amor de su vida, Sam Ebony, no tenía que saber “eso” que en la cabeza de Adam descansaba todas las noches, el supuesto amor que tenía hacía aquel chico rubio y de ojos tan intensos, quizá él nunca lo sabría, no quería quedar como un raro homosexual frente a su mejor amigo que seguro era heterosexual hasta la polla; porque teniendo una apariencia física como esa, las chicas estarían detrás de él día y noche, y el pensar en eso, Adam no podía evitar sentir también algunos celos reprimidos.

Se enderezó sentándose sobre el regazo de Sam, mientras que frotaba sus ojos azules con las mangas de la sudadera azul que tenía un extraño logo parecido al viento. Suspiró tratando de calmar sus emociones, finalmente había conocido a su mejor amigo, con el que hablaba detrás de una pantalla y con el que nunca pudo compartir un abrazo, una pelea a golpes de bros o simplemente compartir risas por las estupideces que alguno de los dos tenía que decir.

-Esto es lo mejor del mundo – Dijo un aún emocionado Adam incapaz de controlar sus emociones. Se volvió a sorber la nariz acomodando ya un poco sus gafas de montura oscura, dedicándole una enorme sonrisa al rubio que se encontraba debajo de su cuerpo, aquel día no podía ser mejor – Gracias Bro.-

Después de que el encanto de aquel momento terminó, finalmente se dio cuenta en la posición en la que ambos estaban, era demasiado… homosexual; pero cómoda. Las mejillas de Adam se tornaron un poco rojizas, casi igual que el color de sus ojos por haber soltado aquellas lágrimas de alegría.

-Oh persona señor viajero en el tiempo, arruiné tu ropa guay ¡¿Y eso que importa dude!? ¡Finalmente nos conocemos y tú piensas en comer! – Soltó un Adam Winter junto con una risa ruidosa, acompañado de un segundo abrazo que duró menos entre ambos. Entonces Adam se levantó del regazo de Sam un poco avergonzado ayudándolo también a levantarse del suelo que había sido testigo de aquel momento tan conmovedor.

Se arregló un poco los cabellos morenos, al igual que las ropas simples y casuales que vestía para salir un sábado por la mañana, pues quería ser bastante puntual cuando el encargado de la cafetería le había llamado, Adam quería dar una buena impresión y por ende pensaba que la puntualidad era importante. Miró de reojo a Sam y en ese momento surgió un deseo que había tenido desde aquella vez en la que hicieron esa nerd promesa, esa promesa que conocerse algún día; pero suponía que no era el momento adecuado, pues ahora quería pasar el día entero con Sam, la semana entera si es que se podía ¡Todo el tiempo del mundo!. Le regaló un pequeño empujón en el hombro.

- Si me hubieras dicho que venías hubiera preparado algo genial, Sam – Dijo un Adam simulando estar molesto con el rubio - ¡Me hubiera vestido mejor dude! – Exclamó señalando la vieja sudadera y los pantalones oscuros junto a unos vans blancos algo sucios por el uso – Y … mírate, parece que vas a modelar para una especie de revista o algo así ¡Esto es plan con maña! –

Volvió a reír cubriendo un poco sus labios con su propia mano, no sabía cómo debía de actuar frente de Sam, era tan distinto a todas las veces que había imaginado su primer encuentro, y vaya que habían sido muchas, no podía evitar sentirse demasiado nervioso y aturdido. Jugó un poco con sus propias manos y soltó un suspiro, era su mejor amigo, sea lo que sea que hicieran ese día, sin duda sería la mejor puta hostia del mundo.

- Podríamos hacer todo lo que queramos, podríamos ir a comer, a jugar videojuegos, ver películas … - Entonces aquello le trajo muchas preguntas, quizá el sentarse y compartir unas papas fritas junto a una hamburguesa no sonaba tan mal después de todo – Comer me parece una excelente idea, Sam.

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Mensaje por Sam Ebony el Sáb Mayo 07, 2016 11:30 pm
Se ruborizó, aunque estaba seguro de que solamente era la sensación de estar ruborizado, Sam nunca había ido del tipo de persona que se ruboriza extremamente, solamente en ocasiones, pero ya había aprendido a controlarse perfectamente con respecto a Adam, sino de qué forma podía fingir total calma cuando tenían videollamadas, además tenía una imagen que tenía que defender frente a Adam, aunque no estaba seguro de que él continuara teniendo una buena imagen suya, aunque en ese momento tenía mucha lógica, porque básicamente había llorado encima suyo. Eso volvía las cosas un poco más personales. Se quedó admirando la ropa que usaba Adam, demasiado simple. Seguramente para los demás se veían desfasados. Sam se veía demasiado increíble y Adam se veía un poco vago con su ropa, atractivo, pero no a la altura. No es que a Sam le importara, se había enamorado de la imagen de nerd de Adam y no podría soportar verlo con algo más sexy, le daría un poco de miedo lo que pudiera encontrar.

Tu eres…— Comenzó a decir, pero se obligó a mantenerse callado, pensando en una palabra que sustituyera lo que estaba pensando.—Demasiado exagerado, Adam.— Se mordió los labios y luego miro a su mejor amigo, se sentía algo confundido en ese momento, pero no podía decirle nada, nada del todo porque sabía que las cosas terminarían arruinándose y no estaba listo para enfrentarse a los días de oscuridad, para enfrentarse al momento en que todo pudiera arruinarse, Sam siempre había sido una persona cobarde, si llegaba a un punto lleno de incertidumbre, prefería escaparse, huir y estar realmente lejos, donde nadie le encontrara. No quería volver a encontrar a las personas a su alrededor. —Algún día te mostraré que es lo mejor del mundo y este momento será solamente un placer pasajero.— Algún día, si llegaba a besarlo… Ese día Adam sabría que sus labios eran lo mejor del mundo. Aunque para Sam, Adam siempre sería lo mejor.

No podía evitar notar que las personas a su alrededor los notaban y los veían con confusión, él no quería que la gente le hiciera bullying, bueno, estaba acostumbrado a que le molestaran por ser homosexual, aunque era complicado que la gente lo notara, cuando lo hacían lo molestaban eternamente. Pero sabía que Adam no estaba acostumbrado a ese tipo de burlas. Respiró profundamente y se levantó justo después de Adam, él era bastante lindo. Aunque sus ojos estaban ligeramente enrojecidos, le daban ganas de acercarlo y darle un beso en los labios, uno que lo hiciera sentir apreciado, que le hiciera darse cuenta de lo mucho que lo quería, pero se sentía un poco inseguro sobre eso. No era algo apropiado en ese momento, pero quizás algún día con muchas copas encima se atrevería a besarle. Algún día.

Tengo un poco de hambre, ¿sabes? Estaba esperando tu buena noticia para invitarte a un lugar genial que encontré cuando llegué.— Su rostro muestra una tímida sonrisa y se acerca a él para darle un par de palmadas amistosas en la espalda.—También estoy muy emocionado por verte, dude.— No es capaz de expresar a la totalidad todo lo que siente cuando está a su lado, no puede evitarlo. Adam es demasiado para él y no entiende cómo puede mantener una expresión firme cuando por dentro siente de todo menos tranquilidad.

Se pasó la mano por los cabellos y Sam a su vez se relamió los labios como saboreando el dulce sabor de la piel de su mejor amigo. Sacudió la cabeza, definitivamente no era la cosa apropiada para pensar en su primer encuentro. Dejó escapar un suspiro, cuando Adam continuo hablando mostró una sonrisa socarrona. Sabía que era demasiado atractivo para su propio bien, pero cuando se vistió en ese momento no pensó precisamente en verse atractivo. Estaba pensando en Adam y se puso lo primero que encontró, de ahí esa combinación de ropa entre formal e informal que de todas formas le hacía ver como una estrella de rock o algo mejor que eso. Decidió utilizar una de sus cartas bajo la manga.

¿Verme como supermodelo es tu excusa para desnudarme con los ojos?— Cuestiona con una leve, muy leve sonrisa. Se sentía increíblemente bien en ese momento. Reconocía la mirada en los ojos de Adam como algo de deseo y pasión, pero no dijo nada, a cambio se comenzó a reír.—Tú te ves increíble con todo, bro.— Le vuelve a dar una palmada y decide sacarse la chaqueta para quedarse con la camisa negra. Así se veía menos atractivo. Le observa algo nervioso, así que le toma la muñeca y le jala en dirección al restaurante de hamburguesas que conoce, está lleno de cosas frikis por lo que sabe que Adam lo amara. Está lleno de estatuillas de superhéroes, está realmente seguro de que lo amara.—Conozco un lugar que amaras.— Su mano se resbala tanto que termina sujetándole directamente de la mano y cuando llegan al lugar, se detiene, observando la futura reacción de Adam.

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Mensaje por Adam Winter el Dom Mayo 08, 2016 10:44 am
Pudo sentir la mirada de Sam recorrerle el cuerpo, se sintió un poco incómodo pero aún más nervioso por tener al sexy Ebony mirándole de pies a cabeza, Adam no pudo evitar encogerse ante la idea de que Sam examinara su cuerpo, su delgado y débil cuerpo, para nada marcado y atlético, seguro muy diferente al de Sam, que seguro ocultaría bajo esa camisa un gran abdomen y músculos que a todas las chicas del mundo les gustaría tocar, todas las chicas del mundo y un Adam Winter.  

Su mente quedó llena de curiosidad por todas las palabras que Sam decía, era normal sentirse de esa manera, a veces no comprendía la ironía y el humor negro que Sam usaba para expresarse – Lo estaré esperando Sam, eso que para ti es lo mejor del mundo. Aunque para mí lo mejor del mundo en este momento es conocer a tu mejor amigo en persona, aún no lo creo dude ¿Estoy soñando? – Se jaló un poco su mejilla tratando de provocar un poco de dolor para “despertarse”.

La idea de que Sam le llevara al dichoso lugar le emocionaba mucho, sería su primera salida entre Bros y eso era demasiado especial para Adam ¡Tenía a su mejor amigo para el sólo todo el día! No podía ser mejor, Adam estaba totalmente decidido a hacer de aquel día el mejor para ambos, costara lo que costara; pero una vez más las mejillas de Adam se tornaron tan rojas como los ojos de Sam ¡Había notado cómo le miraba! De cierta forma no podía negar que había disfrutado de un perfecto Sam Ebony con tan sólo mirarlo, pero joder ¿Quién más en su lugar no lo hubiera hecho?, se le ocurrieron muchas respuestas para Sam, como: “Es que eres el tío más bueno que he visto” y “Lo siento, pero no les negaré a mis ojos ver el universo” también “Eres perfecto”, pero aquellas respuestas eran demasiado Adantelo y no encajaban mucho con su personalidad.

- Yo … no te miré de esa forma, sólo estaba demasiado sorprendido por tenerte frente de mí al fin – Dijo jugando un poco con las mangas de su sudadera azul marino evitando mirar a Sam ¿Por qué estaba tan nervioso? Se entendía, pero llegar al punto en el que su corazón fuera escuchado por Sam, era demasiado ¿Qué pasaba?. Sacudió un poco la cabeza y soltó un suspiro logrando poner su cabeza en orden nuevamente – Además, supongo que en el camino para acá, muchas chicas te han de haber mirado igual, no es problema para ti ¿Verdad Sam? – Dijo un divertido y algo dolido Adam regalando un ligero codeo a las costillas del rubio, malditas mujeres.

Se dejó ser jalado por el rubio hasta el dichoso lugar, estaba tan emocionado que no se dio cuenta cuando su mano se atrevió a sujetar la de Sam, uniendo un poco los dedos en el agarre para evitar soltarse de Sam. Una gran sonrisa se podía ver en los finos labios de Adam, y una gran felicidad y brillo en sus ojos marinos que le hacían ver más adorable aún, como un niño en su primera vez de visita a la feria. Se detuvo al lado de Sam y sus ojos miraron el local lleno de estatuas de súper héroes donde los nerds ricos de la Universidad seguro pasaban sus ratos libres. Adam estaba sorprendido ¿Comería ahí con Ebony? No es como que tuviera problemas con el dinero, no por algo logró entrar a una Universidad demasiado cara, simplemente en sus pensamientos, veía aquello más como una especie de “cita sorpresa”.

- ¿Aquí? … Oh Sam pero … - Sintió un nudo en la garganta, y como si de su pecho estuviera a punto de salirse su corazón por la emoción que sentía, incluso al no controlarse una ráfaga fría de viento le envolvió por unos momentos, Adam reaccionó de inmediato y se calmó de golpe, aclaró un poco la garganta y se dispuso a hablar en forma de distracción por lo que había pasado, soltó una risa nerviosa – Otoño y sus vientos raros ¿No? – Habló el de ojos azules esperando que Sam no sospechara algo – Siempre había querido venir a este sitio; pero Adan no puede estar conmigo casi nunca. Pero venir contigo me parece una mejor idea – Y para ese momento, la mano de Adam aún estaba sujeta a la de Sam, cosa que notó a los pocos segundos. Liberó la mano del rubio rápidamente sintiendo una especie de sonrojo atacar su rostro – Oh lo siento, eso tuvo que haber sido para nada guay … y algo homosexual – Adam se llevó una mano a la cabeza y soltó una nueva risa que dejaba ver claramente los nervios que había sentido en ese momento “Fuck … eso tuvo que haberlo asustado” Pensó el de ojos azules mientras reía con simpatía “No más actos extraños, Winter” Se regañó así mismo.

Caminó hasta la entrada del local y empujó la puerta para abrirla, dejando espacio suficiente como para que Sam pudiera pasar – Después de ti, Ebony – Soltó una nueva risa; pero esta vez una con burla y diversión imitando a una especie de caballero que le abriría la puerta a su linda pareja, en este caso, a su sexy pareja.

Una vez dentro de lugar, los ojos miraron de la misma forma como lo hicieron con Sam, guardando cada detalle en su mente: las posiciones de las figuras de acción, el parpadeo de las luces, lo carteles que estaban en las paredes dejando leer a los que entraban las frases más célebres de las películas de ciencia ficción - May the force be with you – Leyó en voz alta aquel “rezo” que los amantes de Star Wars comprenderían perfectamente. En medio de su excitación, caminó por las mesas hasta que encontró una perfecta para sus gustos: Una justo al lado de Captain America , frente de las figurillas de R2-D2 y Yoda y finalmente justo después de la figura de Thor, sí, el lugar perfecto.

- Puedo decir que este es mi nuevo lugar favorito en todo el planeta. Dude, sus rostros parecen tan reales, es como si estuvieras metido en la película, Awesome – Y sin importarle la opinión que Sam pudiera dar al respecto, tomó asiento en la mesa de dos que se encontraba en medio de las atracciones, era como si aquella mesa hubiera sido hecha para ambos – Éste lugar no tiene escrito tu nombre en ninguna parte, Sam ¿Lo tenías planeado, cierto? Incluso la mesa es para dos personas, y creo haberte dicho mis súper héroes favoritos alguna vez– Admitió el de gafas con aumento mirando al rubio con un suave rubor en las mejillas, estaba demasiado feliz – Sé que muchos te lo podrían decir a diario pero, eres el mejor Sam – Y le sonrió de esa misma forma en la que ignoraba que podía ocasionar estragos en el interior de Sam Ebony.

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Mensaje por Sam Ebony el Dom Mayo 08, 2016 11:04 pm
Sonrió cuando Adam dijo que esperaría lo que él determinaba “lo mejor del mundo”. No estaba seguro de que tan dispuesto estuviera Adam después de que pasara el tiempo porque bueno un beso con tu mejor amigo que es un jodido buen besador no es la cosa más amistosa del mundo, obviamente es una acción llevaba a cabo tener una relación un poco más de pareja y no precisamente de bro’s pero cuando uno está borracho todo parece ser algo normal y que se puede hacer de manera sobria porque no es algo completamente normal. Deja escapar un suspiro y sonríe hacia la ternura de Adam, siempre le encanta verle, podría hacerle reír solamente para seguir viendo esa tierna faceta suya. Entendía completamente porque se había enamorado de Adam Winter. Era tan claro.

Dude, no estas soñando. ¿Quieres que te bese para que te despiertes como la bella durmiente? — Le hace una mueca seductora y levanta las cejas para completar su atuendo. Le sonríe de todas formas y se queda observando y esperando un sonrojo en sus labios. Le gusta Adam, pero no puede decírselo, está profundamente enamorado de Adam pero sabe que son sentimientos incorrectos si su mejor amigo es completamente hetero. No, ha decidido guardarse esos sentimientos muy dentro suyo. Dejó escapar un suspiro y luego miró a su amigo con nerviosismo. —Venga, anímate. Voy a estar aquí mucho tiempo.—Decidió que era el momento perfecto para confesarle que había conseguido un empleo en la universidad.—Voy a trabajar en tu universidad, como guardia.— Confiesa con una leve sonrisa.

Quizás la idea de la oportunidad de estar más tiempo juntos podría hacer sentir más feliz  a Adam y realmente quería que él fuera feliz, aunque fuera un pequeño rato. La verdad, no sabía si el hecho de verse todos los días era bueno o era malo, porque quizás en algún momento le saltaría encima e intentaría violarlo, era mejor si pensaba que estaba drogado, él prefería que pensara eso. Además había decidido llevarlo al mejor lugar del mundo y si eso no hacía que se bajara los pantalones, es decir, no, él no quería sexo con Adam. Pero si eso no causaba que le diera un beso, entonces no quería saber nada de él. Comenzaron a caminar y se daba cuenta de lo realmente nervioso que se encontraba Adam en ese momento. Le parecía realmente tierna la forma en la que se perdía en sus pensamientos y en realidad le encantaría saber que era lo que estaba pensando.

Está bien…— Murmuró añadiendo un tono de confusión y mirando a Adam como si esa fuera una respuesta que se le daba a cualquier persona.—En realidad, la mirada de las chicas no me interesa.— Se ruborizó un poco y quizás fue muy obvio, porque no estaba seguro de… Bueno, de lo que iba a decir, pero así era Sam, no era alguien que pensara mucho las cosas.—Me gustó saber lo que se siente que tú me mires así.— Confesó con una leve sonrisa que quizás hacía ver el momento algo homosexual, pero era la verdad y esperaba que Adam se lo tomara como un halago y no otra cosa. En realidad, la idea de que las mujeres le vieran no le gustaba mucho, las mujeres se lanzaban contra él y siempre intentaban quitarle la ropa.—Las mujeres intentan violarme, Adam. Eso no es bueno, me asustan.— Sintió un escalofrío pero no dijo nada más al respecto.

Cuando vio la reacción de Adam, mostró una sonrisa amigable. Le gustaba ver el efecto que aquel lugar causaba en él, estrechó la mano con fuerza y mostró una débil sonrisa. No quería que se diera cuenta de que estaban sujetados de la mano, porque la verdad, no quería que se alejara. Adam siempre había sido tan predecible para él, siempre reaccionaba de la misma manera ante las cosas que no podía describir. Sintió una especie de ventisca y se quedó mirando a Adam con algo de curiosidad, además había hablado de un tal Adan, ¿sería el famoso Adan del cual siempre hablaba cuando estaban en llamadas? ¿Homosexual? No quiso decir nada sobre lo mucho que le encantaría volver a colocar su mano sobre la contraria, pero admiró como Adam perdía la cabeza con todas las cosas que había dentro y también, como había notado la reservación de la mesa que estaba justo en los lugares donde se unían los personajes favoritos de Adam. Porque si era un buen prospecto de novio tenía que recordar que era lo que le gustaba a su amado chico.

«Tu eres mi lugar favorito en todo el planeta.», pensó, no podía decirle eso, pero solamente atino a reír y murmurar.—Pensé que este era el lugar perfecto para un nerdecillo como tú.— Confiesa con una leve sonrisa. Las palabras de Adam dan en el clavo, lo cierto es que ha visto Star Wars un par de veces, pero de eso a estar enamorado del lugar y querer tomarse fotos con los personajes, bueno, no tanto. En realidad una fotografía con Black Widow, estaría bien. —Solo necesito que mi mejor amigo me diga que soy el mejor, aunque ya lo sepa.— Le murmura con una sonrisa, el ego sobre todo lo demás. Lo peor del asunto, es que Sam no tiene ni la menor intención de ocultarlo. Se ruborizó un poco y luego miró a Adam fijamente.—Me halagas demasiado, pero tengo que recordarte que esto no es sobre mi maravilloso, sensual e increíblemente hermoso ser… Esto es para brindar por tu nuevo empleo.— Le da un par de palmaditas y llama a un mesero, aunque lo que llega es una mujer increíblemente hermosa y comienza a insinuársele con la mirada al rubio.

Este hecho evoca una mueca en su rostro y se acerca más a Adam, en un intento de alejar a la mujer. Le toma de la mano y la pone sobre la mesa, acercando mucho su rostro al de Adam para darle un beso cerca de las comisuras de los labios, miró a la mesera con una sonrisa y recargó su cabeza contra el hombro de su mejor amigo. Se sentía ruborizado, pero era la mejor forma de alejarla. La mujer salió despavorida lejos del lugar, preparándose para llamar a otro mesero para cubrirles.—Lo siento, dude. Odio cuando me observan así.— Frunce el ceño y le suelta la mano.—Disculpa si fue incómodo.— Se alejó un poco, aunque no quería hacerlo, porque era mejor permanecer juntos para que fuera más realista el asunto.

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Mensaje por Adam Winter el Lun Mayo 09, 2016 9:42 am
Por un momento sintió como su mundo le explotaba en mil partes, el corazón se le salió de ritmo al igual que la respiración de sus pulmones, soltó un jadeo corto y finalmente sus pupilas se dilataron, sabía que era una especie de broma por parte de Sam, una de un gusto raro; pero que logró crear un caos en el interior del de ojos zafiros. Se pasó una mano por el cabello negro y liso, tratando de darse unas pequeñas caricias para tranquilizar sus emociones.

- No tienes que hacerlo, Sam. Creo que de haber estado soñando ya me habría despertado – Dijo un convencido Adam cada palabra, pues era cierto. Cada vez que soñaba su encuentro con Sam, terminaba abriendo los ojos en la mejor parte del sueño, cuando por fin su mente le deja imaginar la sensación de tocar la piel blanca del rubio, cuando finalmente le abrazaba con todas sus fuerzas, rodeando la estrecha cintura con sus delgados brazos, cuando se negaba a soltarlo y a dejarlo ir nuevamente otra noche; pero siempre terminaba de la misma forma: Con los ojos abiertos, mirando el techo y un ligero dolor en el alma.

Lo que dijo a continuación Sam, dejó a Adam estupefacto, al parecer se tendría que acostumbrar a las sorpresas si iba a tener a un Sam Ebony en la misma Universidad, cosa que mejoraba aún más el día, pues estaba recibiendo noticia tras noticia buena que, en verdad, comenzaban a hacer parecer ese día como un verdadero sueño. Los ojos marinos se fijaron en los rubíes ajenos, aunque estuvieran ocultos tras esas gafas de sol, fijó mirada con mirada, no sabía cómo explicarlo; pero tener a su mejor amigo día y noche para él, después de tantos años de estar lejos, era irreal. Sintió las lágrimas de nuevo venir a sus ojos, pero se negó a llorar de nuevo frente del tío guay, lloraría después, cuando nadie le mirase, donde pudiera gritar “Sam Ebony” y que nadie pudiera decirle loco enamorado de alguien imposible.

- Estás bromeando ¿Cierto? – Las manos de Adam temblaron un poco, era cierto que le había dicho a Sam que se iba lejos de Washington a una Universidad en Australia; pero el pensar que Sam había hecho todo aquello sólo para venir a verle, valía mucho para Adam – Sam dime que no estás bromeando – Los ojos azules de Adam brillaron con una felicidad enorme reflejada en las hermosas irises – Definitivo, estoy soñando-.

Desvió la mirada al escuchar las palabras del más alto ¿En realidad le había visto de forma tan intensa? Ahora se sentía apenado, era cierto que se había comido a Sam con los ojos, había repasado cada parte de su cuerpo sin pudor alguno, imaginando con lo más perverso de su ser “¿Cómo sería?”. Se asustaba él mismo, era normal que fuera tan sincero con sus reacciones, pero no podía evitar sentirse raro y apenado consigo mismo.

- No … digas esas cosas, Sam – Suspiró el moreno mientras se debatía consigo mismo si tenía que volver a mirar o no al rubio, ahora dudaba – Sí, debe de ser frustrante, recibir toda esa atención y después fingir que no te interesa en lo más mínimo. Sé que te gusta la atención – Soltó Adam acercándose un poco más al costado del rubio, finalmente se sentía más tranquilo, como si el asunto de la mirada hubiese sido pasajero, pues de todos modos, le miraría de la misma forma una y otra vez, imaginando sin importarle el placer culposo que sentiría después.

||

Los momentos juntos no podrían estar pasando de una mejor forma, siendo esa su primera salida de Bro´s, todo marchaba sobre ruedas, le sorprendía, pues aún no había pasado uno de esos momentos en los que Adam hacía algo estúpido y terminaba arruinando la mayor parte de las cosas, quizá por eso su hermano Adantelo evitaba salir muy seguido con él.

Soltó una nueva risa divertida por las palabras ajenas, ese era el Sam que conocía perfectamente, hablando nada más que de él; le hacía sentir especial que al menos una pequeña parte del corazón ajeno estuviera dedicada él. Se encogió un poco en su lugar dejando que los dientes alargados sobresalieran levemente de sus labios superiores mientras miraba al rubio, su perfecta imagen podía hacer que a cualquiera le latiera el corazón al mil por hora, y el corazón de Adam no se resistía a aquella reacción que provocaba Sam en su persona.

- Es raro que lo digas, porque casi siempre en las video llamadas que hacíamos no dejabas de hablar de tu maravilloso, sensual e increíblemente hermoso ser  - Soltó una risa imitando el tono en el que Sam había dicho sus palabras – Sam … - Le llamó un poco bajo, sintiendo la pena aflorar en su pecho - ¿Podemos … brindar también por conocernos en persona? – Un ligero rubor atacó las mejillas del de ojos zafiros, llenando de color los pómulos– Siento que es más importante que un empleo de medio tiempo – Y alzó la vista para verle el rostro, o al menos lo único que dejaban ver aquellas gafas oscuras de piloto que se le veían demasiado bien, y sonreírle con emoción, cerrando por un breve instante los ojos, y dejando a su imaginación la reacción de Sam.

Entonces lo siguiente que pasó fue lo más intenso que había vivido hasta el momento con su mejor amigo, omitiendo que Sam a veces mudaba de ropa frente a la cámara de vídeo sólo para molestarle, y Adam a veces imitaba esas acciones como forma de venganza; pero sintiendo que aquello era normal entre mejor amigos completamente heterosexuales, o también esas veces en las que escuchaba a Sam mirar porno mientras hablaba con él durante las noches «Cosa que no le agradaba para nada al padre de los gemelos» y también cuando discutieron sobre los fetiches sexuales que cada uno tenía, o sobre la chica más buena del colegio; omitiendo todo eso, lo que pasó en aquella mesa no tenía precedentes.

Notó que la hermosa mujer de cabello pelirrojo miraba a su mejor amigo con cierta lujuria ¿Y quién no lo haría? Adam ya lo había hecho, pero bajó los ojos nuevamente mirando el menú de comida que ofrecía el restaurant, sintiendo que aquello no era su problema; pero no evitando sentirse un poco ignorado al respecto, y celoso.  Pasó los ojos por los tipos de hamburguesas y de papas fritas, las imágenes le abrían bastante al apetito y le hacían olvidar como la mujer se le insinuaba a SU mejor amigo. Estaba listo para ordenar, cuando sintió un ligero calor cerca de su cuerpo, un calor tibio y agradable que ablandaba las defensas de Adam. Elevó la vista nuevamente y miró el rostro de la joven que contenía cierta sorpresa y terror. ¿Qué le sucedía? ¿Estaba enferma? Adam sin saber qué era lo que pasaba, decidió ver a su acompañante; pero antes de que pudiera girar por completo la cabeza, sintió como unos cálidos y suaves labios tocaban gran parte de su comisura. Se quedó sin respirar por unos momentos, su cuerpo se quedó estático y el mundo se detuvo, como si por obra de las habilidades de Sam, se le parara el corazón y el Universo; entonces pudo escuchar los sonidos a su alrededor nuevamente, regresando con lentitud a sus oídos, las imágenes seguían su curso y la calidez se iba poco a poco a medida de que el rubio se alejaba y daba explicaciones, en ese preciso momento, sintió su corazón romperse.

- Eso fue grosero Sam – Regañó el moreno, sintiéndose utilizado de cierta forma para alejar a una inocente chica que no tenía nada que ver, aunque se lo había buscado gracias a su insolencia – Sólo tenías que decirle que no, o que quizá podrían seguirse follando con la mirada más tarde – El tono de voz de Adam no expresaba molestia alguna, aunque tenía que estarlo, mas que molesto se sentía triste, su mente llegó a la conclusión de que Sam podría haber hecho lo mismo con muchas otras personas para liberarse de una atractiva e insolente mujer – No hay problema dude, para eso estamos los bro´s ¿Cierto? – Adam soltó una pequeña risa bajando de nuevo su vista al menú, ahora no estaba muy seguro de qué pedir.

Un nuevo mesero llegó a atender la mesa de dos en pocos minutos, comenzó a disculparse por la actitud de su compañera y prometía un servicio perfecto. Adam relajó un poco al sujeto bien parecido que le sonrió de forma encantadora, cosa que hizo sonrojar un poco al moreno, ese día comenzaba a volverse un poco raro. Adam finalmente ordenó la comida que quería junto a una grande Coca-Cola, ocupaba algo de azúcar para estabilizar su ánimo y también si quería seguir con su buen día, el cual esperaba que nadie más arruinara. Se sentía un tonto por el pequeño ataque de celos que había tenido; pero suponía que era algo normal ¿Cierto?.  

La bebida llegó primero, y los ojos del moreno que fijaron en las burbujas que salían del oscuro líquido. Sujetó el vaso con soda y rodeó la pajilla con sus labios para beber un poco antes de que la comida llegara.

- Sam ¿Estás bien? – Preguntó un preocupado moreno por su amigo, no sabía que aquella mujer había influenciado para mal en su estadía en el lugar, pues sentía las miradas de varias personas sobre ambos. Adam se acercó un poco más al rubio para encoger un poco la boca y finalmente susurrar - ¿También te diste cuenta de que nos están mirando? – Preguntó Adam tratando de que sus palabras sólo quedaran entre los dos – Quizá habrán pensando mal, es incómodo – Dijo el moreno soltando una pequeña risa por lo bajo, a decir verdad, sí daban una imagen bastante homosexual a las demás personas. Adam regresó a su posición normal y se encogió un poco volviendo a beber de su soda – Bueno, pueden pensar lo que quieran ¿No? – Y volvió a sonreír, aún sintiéndose un poco triste por lo sucedido.

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Mensaje por Sam Ebony el Lun Mayo 09, 2016 7:40 pm
Frunce el ceño porque después de todo, él no consiguió aceptar su treta. Cuanto le habría gustado sentir el sabor de los labios de Adam y en fin, él había rechazado la propuesta y le había dejado muy claro que no le interesaba en lo más mínimo. Aunque existía la posibilidad de que solamente lo haya puesto nervioso y que por eso no pudiera dar una mejor respuesta, pero la cosa estaba en que Adam no era un homosexual, por lo tanto debía saber más o menos que podría sentirse mal por los sentimientos que tenía por él, al diablo tenía que aprender a controlarse, no era justa la forma en la que hacía sentir a Adam. Sacudió la cabeza, intentando tranquilizarse. Al parecer, la noticia de quedarse trabajando en la academia, le había gustado demasiado a Adam, eso había provocado una sonrisa de media luna en el rostro del guardia, pero no dijo mucho.

Sé que siempre te juego bromas, Adams.— Confiesa con una leve sonrisa. La verdad es que cada vez que Sam tenía la oportunidad de engañar a Adam y decirle alguna estupidez, lo hacía y la mayoría del tiempo provocaba los nervios en el rostro de su amigo. —Voy a trabajar en la universidad y podré molestar a mis dos queridos mejores amigos.— Le dijo con un tono serio, para que terminara de creerle. Sam no tenía muchos motivos para engañarle o para decirle algo que no iba a cumplir, por lo general, él cumplía las promesas que hacía por más estúpidas que fueran… Y en realidad, no tenía un lugar al cual ir. Así que estar cerca de Ekaterina y de Adam era como un sueño hecho realidad para él. Sabía que Adam en realidad no sabía mucho de su vida personal, no de la forma en la que Ekaterina conocía y en realidad, sentía pena de decirle a Adam que las personas con las que vivía ya no lo querían cerca.—Ekaterina y mi querido Bro, Adam.— Tampoco recordaba si Adam conocía a Ekaterina, en fin, habría tiempo para todo.

Touché. Adam tenía un buen punto ahí. Si, Sam Ebony amaba la atención sobre sí mismo. Adoraba que las chicas le vieran embobadas y que los chicos quisieran matarlo, adoraba encontrar las miradas de los chicos no homosexuales recorriendo su cuerpo, justo como había hecho Adam hace unos segundos. Si, él amaba la atención. Pero no le gustaba en ese momento, en ese momento solamente quería saber que Adam había sido uno de esos sujetos que habrían querido violarlo o desnudarlo en la vía pública y cumplir sus deseos sexuales ocultos. No lo iba a decir, esperaba que Adam nunca se enterara de sus oscuros pensamientos. Pero era cierto, amaba la atención. Quizás no en ese momento, pero admitía que era un puto egocéntrico y aunque pensara en engañar a Adam, sabía que lo conocía suficientemente bien. Adoraba saber que Ekaterina estaba enamorada de él, aunque nunca lo iba a corresponder.

~
¿Es que acaso Adam sabía lo magnífico que era cuando hablaba de lo magnífico que era ser un viajero del tiempo? Estaba sorprendido porque aunque él mismo sabía que era un poco obsesivo, nunca pensó que su mejor amigo lo conociera tan bien, pero en ese momento, en verdad quería hablar de Adam. Él nunca era capaz de mantener el hilo de la conversación porque siempre se desviaba hacia Sam. Sam quería saber de su vida, de sus sueños, de su hermano gemelo del cual no sabía mucho. Quería conocer todo lo referente a Adam y descubrir todas las veces posibles si estaba locamente enamorado de él. Dejó escapar un suspiro y miro a Adam, ese chico siempre conseguía sorprenderlo, quizás era ese el motivo por el que estaba enamorado de él, porque nunca esperaba o sabía que era lo que iba a hacer o decir. A Sam si le gustaban, y mucho, las sorpresas.

Bueno, podemos brindar por lo que tu quieras.— Asiente, mirándole lentamente. Se siente sorprendido por la forma en la que se menosprecia pero luego sonríe recordando que su mejor amigo es de esa forma todo el tiempo.—Pero, solo si pides algo con alcohol para hacerlo oficial.— Le mira fijamente, intenta ponerle nervioso porque sabe que él no lo hará. Adam no soporta la bebida. No es solo por la bebida, también sabe que a él no gusta de ese tipo de cosas. Espera que de alguna forma acepté, al menos así puede obtener alguna especie de beso de boca de Adam. No, en realidad no. Él no piensa forzarle.

No le gustaban las chicas, si bien, la forma en la que había tratado a aquella mujer no había sido la más correcta. ¿Qué le había hecho pensar que él de alguna forma quería estar con las mujeres? Es decir, ¿qué no había escuchado ese dicho conocido sobre que los hombres más jodidamente atractivos y sensuales eran homosexuales? ¿De verdad? ¿La muy idiota no se había dado por entendida? Además, ¿por qué querría ligarse a alguien en un lugar como ese? ¿No podía pensar en la posibilidad de que ya tenía una novia o algo así? Debía hacer que Ekaterina fingiera una relación con él. O quizá podría pensar en ponerse una camiseta que dijera “Mi novia no quiere que me veas” o algo como “I like boys”. Tipo Glee en uno de sus capítulos, no es que él lo hubiera visto, solamente que creó mucha polémica en el mundo mundial.

Tengo un problema con eso, Adam.— Habló en referencia a aquella chica, que seguramente se había arreglado el uniforme para que sus senos se notaran más detrás del escote.—No me gustan las chicas.— Aclaró, lo suficientemente fuerte como para que la mujer le escuchara. Pensó que había sido muy obvio, pero en realidad no tenía sentido. Sam perdonó a la muchacha y pidió una hamburguesa con bacon y una Pepsi. Le sirvieron la bebida y le dio un sorbo dejando que el azúcar le hiciera sentir menos molesto de lo que ya estaba.—Están mirándome Adam. Porque soy exquisito, ¿no lo habías dicho antes?— Mencionó, con el intento de tranquilizar los nervios de su amigo. Sin embargo, que él dijera que era incómodo fue desgarrador para Sam. Él no podía con la idea de ser “incómodo”. Detestaba el trato hacia la comunidad homosexual.

Antes de que Adam pudiera siquiera detenerle, ya se había levantado hacia la mesa donde las personas les miraban, reían y lanzaban comentarios estúpidos. Levantó al hombre con un brazo y le miró con molestia. No quería hacer algo estúpido como golpearlo. Así que fue directo, no quería ofender a nadie.—Si tienes algo que decirme, hazlo de frente. No a escondidas como un niñito asustado.— Exclamó, claramente molesto.—No por ser homosexual significa que soy menos hombre que tu o porque no me calienten las zorras, signifique que no puedo defenderme cuando es necesario.— Expreso, fuerte y claro, estaba irritado, detestaba que le hicieran perder el control.—Si quieres hablarme de tu molestia como gente civilizada hazlo. Sino, déjame comer y te dejaré en paz.— Se volvió a sentar, sin decirle ninguna palabra a Adam, ni voltear hacia donde estaba aquel hombre. Si, estaba molesto. Estúpidamente molesto.

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Mensaje por Adam Winter el Lun Mayo 09, 2016 10:25 pm
¿Por qué la mirada del rubio tenía que ser tan intensa? Sentir esos rubíes mirándole hasta el alma era una sensación de desnudes, como si todos los secretos ocultos de una persona se rebelaran en un pestañeo. Adam apretó las manos por debajo de la mesa, arrugando más la sudadera azul que cubría la parte superior de su cuerpo, comenzaba a sentirse nervioso. Suspiró y miró hacía otra parte, dejando que sus ojos se fijaran en la figura de C-3PO junto a su robot amigo, en el reflejo aún podía ver a un Ebony que le fijaba la mirada ¿Qué le pasaba? Actuaba demasiado raro, muy diferente a la persona que veía detrás de la cámara; pero suponía que aquello era normal, era la primera vez que lograban verse en persona, quizá Adam no era el único con los nervios haciendo estragos.

Pensó un momento en las palabras de Sam, brindar sin alcohol ¿Era lo mismo? Adam no creía que aquello fuera realmente necesario, de hecho, prefería evitar las bebidas alcohólicas, pues no era precisamente la persona más tolerante a sus efectos, y lo había aprendido de mala manera; pero por ser Sam, quizá valdría la pena.

- Podríamos … intentarlo – Dijo un inseguro Adam de sus propias palabras – Quiero decir, intentar brindar sin alcohol dude, sabes que no me van muy bien esas cosas – Se pasó la mano por el cabello color carbón y finalmente regresó sus orbes azules a la imagen de Sam – Pero podría hacer un intento por ti. Valdría la pena – Estaba seguro de que si bebía más de la cuenta, aquella primera “Salida de Bro´s” terminaría con un Adam siendo arrastrado o perseguido por todo el centro comercial – Pero aquí no dude, no creo que sea el lugar correcto para emborracharme, sería raro y peligroso – Soltó un poco coqueto, lo había aprendido de su hermano - ¿Esta noche?-

||

Su respiración se cortó por milésima vez en ese día, sintió que sus pulmones resentirían tantas emociones que le dejaban sin aliento. ¿Qué no le gustaban más mujeres? No supo si tomar aquello como una especie de broma por parte de Sam, pues si eran mejores amigos supuso que Sam tuvo que habérselo dicho hace ya bastante tiempo. Adam no era un homofóbico, sólo se trataba de una persona inexperta en el tema y que pasaba la mayor parte de su tiempo ignorándolo, pues cada vez que pensaba en eso, sus emociones daban giros bruscos que terminaban dejándolo bajo las sábanas de su cama sin saber qué hacer.  

- Sí lo eres – Dijo el moreno – Ya sé que eres sensual dude, puedo verlo – Se acomodó las gafas que descansaban sobre el puente de su respingada nariz – Pero Sam … ¿Por qué no me lo habías dicho? Ese asunto … sobre que no te van las mujeres ¿Me sigues tomando el pelo, cierto? –

Sintió el terror correr por sus venas, sudó frío y sintió las ganas de salir corriendo de aquel lugar, la imagen de Sam levantando a aquel pobre hombre le trajo muchos sentimientos encontrados, y más por las palabras que salieron de la boca del Ebony. Adam se levantó de su asiento; pero sus piernas no le permitieron acercarse, estaban congeladas y pegadas el suelo. Se relajó un poco cuando pudo ver de nuevo al rubio acercarse a la mesa y sentarse en su lugar, por suerte ninguna pelea se había iniciado. Miró al hombre que se sobaba el cuello y que miraba al rubio con un poco de miedo; pero más que miedo sentía molestia, parecía que había captado bien el mensaje: Ebony le podía romper los dientes a cualquiera.

Soltó un ligero jadeo y regresó la vista a Sam, el cual seguía sentando y sin decir palabra alguna al respecto. Parecía realmente molesto, irritado y a punto de perder el control ¿Era cierto? ¿Le gustaban los hombres? … ¿Le gustaba?. Adam se mordió los labios ligeramente, sintiendo su corazón latir rápidamente gracias a la intensidad del acto y también por los pensamientos que en su cabeza de formaron, la posibilidad de gustarle a Sam … había esperanza. Se sentó de nuevo en la mesa sin abrir la boca, era un momento incómodo y lleno de tensión. Adam golpeteó la mesa con las yemas de sus dedos en con sincronización, parecido al sonido que hacían los caballos al galopar. Bebió un poco de su soda nuevamente y miró la enorme hamburguesa que estaba frente de su cuerpo, pensó en darle una mordida; pero por alguna extraña razón, sentía que el tema de la homosexualidad no había acabado del todo.

Alzó la vista y miró a Sam ¿Qué más daba si era homosexual o no? Era su mejor amigo, una especie de hermano lejano y sin parecido alguno, no le importaba, no dejaba de ser Sam Ebony, el sensual rubio natural, el narcisista perfecto, el maestro seductor amo de la ironía y del sarcasmo, su mejor amigo. Finalmente sujetó una de las papas a la francesas que estaban en su propio plano, la llenó de salsa de tomate y finalmente la acercó a la boca de Sam, haciendo que manchara sus labios antes de que entrara en la boca del más alto.

- No digas nada ¿Vale? – Dijo Adam con una suave media luna reinando en sus labios, alejó su mano y limpió los restos de salda de sus dedos, chupándolos en un movimiento inocente según él, para nada lujurioso – Sam … tuviste que haberme dejado sujetarlo por ti, en serio, los dos hubiéramos podido con ellos – Soltó una pequeña risa al terminar sus palabras, y entonces decidió continuar con el tema – No me importa bro, que seas homosexual quiero decir … no me afecta ni me incomoda que lo seas… – Se detuvo un poco y pensó sus palabras, algo que no lo hiciera enojar más de lo que ya estaba - ¿Qué más dá? Así eres tú y yo te acepto dude, no dejarás de ser mi mejor amigo sólo porque te guste jugar a las espadas- Y volvió a reír, temiendo de que Sam se lo tomara a mal – Así te quiero Ebony – Y su sonrisa se agrandó, tratando de hacer sentir mejor a Sam en esos momentos de tensión absoluta- Sólo me hiere que no me lo hayas dicho antes, rompes mi corazón bro, en serio, pensé que teníamos algo especial – Sujetó una segunda papa frita y esta vez la comió él mismo, finalmente matando el hambre que se había generado por los nervios.

Intentó que el ambiente siguiera siendo el mismo, entre bromas y risas, poco a poco Adam iba olvidando que casi su mejor amigo le partía la cara al mesero que por sus miradas, aún parecía un poco molesto por haber sido levantando del suelo como una toalla usada, pero el de ojos azules ignoraba completamente aquello, sólo esperaba que Sam hiciera lo mismo. Adam poco a poco se fue acercando más a Sam, hasta que finalmente quedó a su lado, y de igual forma había movió su plato con media hamburguesa ya en su estómago al lado del plato de Sam. Le mostraba fotos que había tomado de sus viajes, de su familia, de la mascota llamada Casey que había dejado en Washington, y también fotos donde salía junto a su hermano gemelo y su padre.

- Si adivinas quién es quien haré cualquier cosa que quieras Bro , aquí y ahora – Soltó una risa divertida por su apuesta para dejar el móvil en las manos de Sam – Y si no adivinas, me veré obligado a salir por esa puerta y a dejar que pagues tú solo la cuenta – Bromeó un poco más, era típico en Adam aquel tipo de palabras y chistes, le gustaba la comedía y el joder gente, qué se le iba a hacer.

Siguió con sus dotes de ladrón de comida, y secuestró una de las patatas que había en el plato del rubio, comiéndola antes de que Sam pudiera objetar en contra del robo, si estaba ya en su boca no importaba; pero entonces Adam sintió algo realmente frío recorrerle el cuerpo, como un shock, que le hizo encogerse en su propio lugar. Las gotas de agua helada le cubrieron rápidamente y fueron absorbidas por su ropa, su piel se erizó y sus pupilas de afilaron. ¿Qué había pasado? Se levantó de manera rápida de su asiento, sintiendo como un ligero temblor le recorría el cuerpo debido al golpe de frío inesperado, entonces miró a su lado y se encontró con el mismo mesero que había sido víctima de la ira de Ebony, y en su mano una bandeja con un único vaso vacío de agua.

- Oh lo siento amigo, mi mano me falló – El mesero fingió una voz de preocupación – Que bueno que fue sólo agua ¿Cierto? –

Adam comenzaba a dudar si aquél sitio seguía siendo su preferido en el mundo. Sacudió un poco la cabeza y se miró las ropas en su gran parte intactas; pero su cabeza y parte de su pecho habían recibido el impacto directo del agua con hielo. Se sacudió un poco la sudadera y pudo ver como un hielo salía de esta, uno que le estaba congelando el pecho. Entonces en ese momento sintió temor por la reacción tendría el rubio ante todo esto, le preocupaba que esta vez todo pudiera salirse de control y que aquello terminara de la peor forma. Miró al rubio de inmediato y llevó sus manos al rostro de este.

- Sam, mírame – Le llamó y levantó las gafas de sol oscuras que cubrían sus intensos ojos rojos, llevándolas hasta la cabeza de Sam, atrapando las hebras casi sin color que ahí crecían– No – Dijo protegiéndolo de sus propias acciones – Sólo vayámonos … ¿Vale? – Y aún goteando, no apartó sus manos del rostro ajeno y tampoco cortó la mirada que ambas joyas azules y rojas habían conectado.

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Mensaje por Sam Ebony el Mar Mayo 10, 2016 8:19 pm
Se dio cuenta demasiado tarde de que su mirada estaba fija en el rostro de su amigo  y aquello no parecía apropiado, es decir, quizás lo estaba incomodando con su actitud. Gruñó un poco y luego sacudió la cabeza, volteándose para ver el pequeño cuerpecito de R2D2, le gustaba ese pequeño robot. Aunque le hubiera dicho que no una y otra vez a Adam, en realidad si había disfrutado las películas y aún más, había disfrutado la nueva película que había salido recientemente, aunque claro que no era tan buena como las originales, justo como había pasado con los primeros tres episodios estrenados en los 2000. Quizás un día podrían tener un día friki de bros, comprar unas cervezas y pizzas y aventarse las siete películas en su departamento. Sería sumamente interesante, pero no estaba seguro de que fuera una buena idea invitarlo tan pronto, quizás cuando se acostumbrada un poco más a la situación, Australia era muy especial por el clima y los animales que te podían comer cuando estabas en la ciudad.

No quería que Adam se emborrachara y quedara como un imbécil frente a tantas chicas lindas. Y es que aunque no le gustaban las chicas, las meseras sí que eran ardientes. Aunque amara a Adam, si él quería garchar con un par, él no haría ningún comentario negativo porque sería lo más cercano a tener relaciones sexuales con la persona de la que estaba enamorada. Ahora bien, quizás una interesante pregunta para el público era… ¿Cómo es que el increíblemente sensual y maravilloso viajero del tiempo, Sam Ebony, se encuentra enamorado del nerdecillo, Adam Winter? Bueno, chicos, esa es una pregunta realmente complicada de responder, porque Sam no tiene idea de que fue lo que sucedió. Él fue metiéndose dentro de su corazón y antes de darse cuenta, en la única persona en la que podía pensar era ese chico, que al principio no le agradaba porque parecía un fan loco, pero al poco tiempo se enamoró perdidamente de él. De sus defectos y de los momentos en los que era absolutamente tierno.

¡Lo tengo!— Exclamó, halando a Adam hacia él para poder murmurarle en los oídos.—Podríamos ir a mi apartamento y ver Star Wars… Y tomar algunos tragos para brindar. ¿Qué te parece?— Se dibujó una sonrisa en sus labios, pero no fue capaz de decir que solo lo hacía porque sabía que esas cosas de nerd le encantaban, porque a él también le encantaba Star Wars… Adam podría darse cuenta cuando viera las figuritas en su habitación y los posters, diablos, quizás no era tan buena idea, luego no podría sacarse la imagen de friki…—Y podríamos grabar un vídeo para el blog. Con mi mejor fan.— Muestra una sonrisa burlona para hacerle bullying al menor con el título. Como él mismo se había proclamado cuando se conocieron por primera vez por videollamada.

~~~

Sintió como un peso se había alejado de encima suyo cuando le confesó a Adam que no le gustaban las mujeres, que sentía muchísimas más cosas por un hombre que por una mujer. Estaba demasiado concentrado en su Pepsi, sorbiendo de la pajilla sin verle directamente a los ojos, se sentía un poco nervioso porque siempre pensó que Adam tenía un problema con las personas homofóbicas debido a que siempre hacían bromas entre ellos y Adam siempre terminaba diciendo o era el primero en decir… «No, eso no es cool.» Siempre le había dado miedo que su orientación destrozara su amistad con Adam, porque él es, claramente, la persona más importante en su vida y la única persona que le queda en su vida, porque estaba seguro de que después de rechazar a Ekaterina, ella no querría saber nada más de él, quizás la estaba subestimando, como siempre, pero, no estaba seguro de que tuviera a alguien más en quien contar aparte de su best man.

Es solo que… Es un tema complicado.— Se veía reticente a hablar del tema, al menos no en ese lugar y no estaba seguro de si era bueno hablarlo con él o no.—Tenía miedo de que te alejaras.— Confesó finalmente, dejando ver con el tono cortado de sus palabras, que realmente tenía miedo. Porque sabía que aunque estaban en el siglo XXI, las personas seguían repudiando los actos homosexuales, justo como los meseros que estaban detrás de ellos, mirándoles con sorna y burla. Mirándoles de una forma que hervía la sangre de Sam y que no prometía nada bueno. Estaba seguro de que en cualquier momento perdería el control.

Y cuando fue así, cuando se quedó mirando con odio a aquel sujeto, se dio cuenta de que no toleraba el trato de las personas. Las risas, los comentarios, todo eso era completamente molesto y no sabía cómo retener sus emociones, Ekaterina sabría cómo calmarlo, como evitar que reaccionara como un patán cada vez que alguien se burlaba de él. Lo peor de todo era que había arrastrado a Adam a sus problemas con la sociedad. En ese momento, cuando se había sentado… Adam se había quedado parado y congelado junto a su mesa. Y lo entendió, todo el asunto debía ser horroroso para él y Sam le había decepcionado. Tenía los puños formados y toda la sangre había desaparecido de sus dedos, mostrándolos mucho más pálidos de lo que los tenía normalmente, tenía la quijada fuertemente presionada, con los dientes rechinando de odio. Pero, aunque se veía tan molesto. Sus ojos reflejaban algo más. Sus bellos ojos estaban cubiertos de lágrimas, retenidas por el orgullo del mayor, de que alguna forma le hacía ver adorable. Los ojos entornados en otro sitio, las lágrimas deseosas de correr por sus blancas mejillas y éstas ligeramente ruborizadas por estar conteniendo el llanto.

El silencio de Adam comenzaba a afectarle seriamente. Se quedó en completo silencio cuando Adam le acercó una papa a la boca. Le pidió que no dijera nada y la verdad, estaba bastante sorprendido por la acción que ni siquiera podía pensar en lo sensual que se veía lamiéndose los dedos de salsa de tomate. Dejó escapar un suspiro y mostró una sonrisa burlona debido a lo que decía su amigo. ¿Sujetarlo de los brazos? Si estaba tan impactado que ni siquiera podía moverse de donde estaba parado. Pero era tierno que lo pensara así. Luego, cuando comenzó a hablar de su homosexualidad se puso tenso. No podía con la idea de ser, de alguna forma, rechazado por Adam. Así que solamente aceptó sus palabras, aunque estaba seguro de que su confesión anterior sobre sentir miedo de confesar quien era en realidad, era suficiente para volver a mencionarlo. Miró a Adam y entornó sus ojos confusos en los de su mejor amigo. Aun sentía deseos de llorar, pero evitó aquello.

Lo siento, Adam. Debí decírtelo desde que me enamoré, pero tuve miedo.— Confesó, las lágrimas aun brillaban en sus ojos. Se sentía tremendamente avergonzado y no valía la pena vivir si Adam estaba triste porque no había sido sincero con él. Pero no había podido, porque no se había dado cuenta hasta que no conoció a Adam. Quizás todo el asunto era que él era demisexual y no ninguna de las anteriores. Pero, no. Después de enamorarse de Adam, no podía dejar de ver los pitos y los culos sensuales de los hombres. Y aunque los senos de las chicas eran increíblemente suaves y bonitos, no llenaban el vacío. ®Bésame.», quiso pedir, pero no lo hizo, claro que sabía quién era quien, podía reconocerlos en cualquier sitio. —Eres patético contando chistes, Adam.— Estuvo a punto de reír. Solo a punto.

Sucedió algo horrible. Adam estaba felizmente hablando cuando un torrente de agua fría cubrió su cabeza y su cuerpo y todo a su alrededor. Se lamió los labios y levantó rápidamente la ceja. Si antes había estado ardiendo del coraje, ahora estaba absolutamente molesto. Y se notaba, se veía que explotaba de la ira que contenía. Una cosa era meterse con él. Pero otra cosa muy diferente, era meterse con Adam. Y estaba estúpidamente molesto, quería arrancarle el cabello al tipo, atarle los brazos por la espalda y golpearlo en la mandíbula hasta dejarlo idiota. Se quedó observando a Adam, él le había sujetado del rostro y le observaba fijamente. Se lo pensó muchas veces, barajeando las opciones en su mente. Le dio un beso en la mano a Adam y se quitó su chaqueta para colocarla sobre sus brazos.—Seré rápido, ve saliendo.— Murmuró con una leve sonrisa. Se levantó del lugar, se acercó al mesero…—Mi nombre es Sam Ebony.— Sacó su celular y comenzó a grabar con la pequeña cámara de su celular, al menos Samsung tenía una buena cámara de vídeo. Todos se enterarían de eso.—¡Hey, dude! Aquí su amado Sam reportando desde uno de los “mejores” restaurants de Australia.— Le dio una muestra panorámica al lugar, con una sonrisa leve.—Era mi favorito.— Apunta la cámara hacia Adam, que está temblando en su sitio.—Mi amigo, Adam, recibió trato hostil de uno de sus meseros. Le lanzaron un vaso con agua fría.— Su cámara enfocó al mesero con el que se había peleado.—¿Es así como tratan a sus clientes, $%&R&?— El vídeo terminó enfocando el nombre del restaurant y luego con el enigmático rostro de Sam. Se acercó a Adam para llevarlo a la salida, quizás sería buena idea ir a su apartamento para limpiarle.—Prepárate para los reporteros…— Le comentó al mesero con una tenue sonrisa burlona.

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Mensaje por Adam Winter el Mar Mayo 10, 2016 11:05 pm
Pensar en que podría pasar la noche o tarde de un día en casa de una “celebridad” de internet como Sam le hacía latir el corazón rápidamente, era como un sueño hecho realidad, el sueño de Adam volviéndose realidad. Los ojos de Adam brillaron como soles por un instante, le parecía una mejor idea que ir a un club nocturno donde embriagarse y después quedar en completo ridículo. Le gustaba esa parte de Sam, la parte en que le cuidara y se preocupaba por él, se sentía protegido a su lado, seguro, como si las manos del mal no fueran capaces de alcanzarlo; una de las muchas razones por las cuales amaba a ese rubio vanidoso, tan perfecto, tan Sam Ebony.

Quería aceptar, era obvio que lo haría, no desaprovecharía una invitación tan única como la que su mejor amigo le estaba haciendo. Asintió de manera rápida con la cabeza, logando que sus gafas se salieran un poco de lugar, las cuales arregló enseguida. Sentía que toda esa emoción acumulada le haría explotar de felicidad, nunca antes se había sentido tan afortunado y tan dichoso, simplemente no podía explicarlo, era una de las sensaciones más geniales que había sentido recorrer su estómago y su pecho, una que le llenaba de calidez el corazón y de felicidad el alma.

- Suena como la perfección, Sam – Alzó un poco la voz al hablar, sin darse cuenta si quiera de que estaba subiendo el volumen de sus palabras - ¡God! Y podemos ver la saga completa de Star Wars, dude también tenemos que ver juntos “Batman vs Superman” he leído que DC comics se ha superado tío ¡Oh! También las películas de Marvel, que aunque lo compró Disney están haciendo películas geniales Sam ¡Nada de hadas ni princesas bro!. También podríamos ver de mis favoritas Con Air, aunque no entiendo porqué todos dicen que es una mierda, nadie comprende el significado tan profundo de esa maravilla ¡No es para cualquiera! – Parloteó Adam como un verdadero nerd en un lugar para nerds. En sus ojos brillaba la emoción pura, en su mente ya estaba todo planeado a la perfección – Y vale, si es contigo sí bebería, sé que me cuidarías y que nada malo me pasaría. Aunque ya casi cumplo 20, debería de ser más resistente ¿Cierto? – Soltó una risa, acomodando su cuerpo sobre la cómoda silla, tratando de calmar su voz y regresar a la velocidad de sus palabras – Lo siento, me emocioné demasiado; pero ah … sí, me encantaría ver películas contigo Sam, y grabar un vídeo … no lo sé, las cámaras no me adoran ¿Sabes? Sería usado como el amigo feo sólo para elevar la belleza de alguien, dude me sigues rompiendo el corazón-

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Sentía que en ese punto, su relación con Sam estaba pendiendo de un hilo, aunque claro, le gustaba que Sam le tuviera confianza para confesar ese tipo de cosas, también le hubiera gustado haber sabido sobre su orientación sexual desde hacía mucho tiempo; recordaba todas aquellas palabras que habían salido de su propia boca con respecto a la homosexualidad en los hombres, palabras que pudieron haber sido la causa de que Sam hubiera preferido mantener la boca cerrada, y eso le hacía sentir mucha culpa acumulándose rápidamente en su pecho. Adam rodeó la pajilla con sus labios nuevamente y dejando subir y bajar el líquido oscuro, comenzó a morderla de forma nerviosa mientras pensaba en qué decirle a Sam, era algo complicado, pues a esas alturas ¿Qué era lo que debía de decirle? El verle las lágrimas en los ojos le había partido el corazón, y también sorprendido como nunca, ver a Sam estar al borde del llanto … y que aquello estuviera vinculado con las personas encargadas del lugar y también … con él. Sus manos se apretaron un poco y su labio inferior comenzó a temblar por la frustración que sentía en ese momento; entonces se le ocurrió, hacer una nueva promesa con Sam, una que jamás rompería. Soltó una suave risa cuando Sam le llamó “patético” aunque si hubiera venido de otra persona, posiblemente se hubiera ofendido; entonces, acercó su mano a la del rubio y le sujetó un par de dedos con los propios buscando la forma en la que ambas palmas se encontraran, entonces su dedo meñique se entrelazó con el de Sam sobre aquella mesa y una gran sonrisa se esbozó en los labios de Winter, dejando que sus blancos dientes fueran testigos del momento.

- Nunca me alejaré de ti Sam – Dijo de una manera tranquila y directa aún teniendo su dedo entrelazando con el ajeno – Lo prometo-

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Sintió que el agua fría comenzó a recorrerle la espalda en ese momento, causando una sensación de incomodidad, aunque el frío no era realmente el problema. Suspiró cuando recibió el beso en su mano, aquello por poco y derrite el cuerpo de Adam y le hizo fallar un poco las piernas, podía morir feliz. Con las mejillas suavemente sonrojadas, bajó las gafas oscuras del rubio de nuevo a sus ojos y se alejó un par de pasos sujetando la chaqueta rojiza que ahora tenía en sus manos, temía por lo que viniera a continuación, pensar en ver a Sam golpear a alguien hasta la muerte no era precisamente los recuerdos que le hubiesen gustado tener de su primer encuentro; pero la sensación de calma le invadió cuando Sam sacó su teléfono y comenzó a grabar ¿Un vídeo en vivo del gran Sam Ebony? El fanboy interior de Adam gritó por lo bajo de la emoción ¡Estaba mirando un vídeo en vivo de Sam sin si quiera utilizar el teléfono! Ahora definitivamente podía morir feliz. Cuando la cámara le apuntó, no supo qué hacer, simplemente se quedó como estático como un idiota empatado, sus mejillas se sonrojaron de golpe y desvió rápidamente la mirada sonriendo bastante apenado “Te mataré por eso Ebony” pensó un avergonzando moreno deseando que dejaran de apuntarle con la cámara.

- Damn – Murmuró el moreno sorprendido por la reacción de Sam, había sido tan genial, tan cool o guay; había sido lo mejor, le hacía sentir bastante orgullo por su mejor amigo. Entonces Adam soltó una pequeña risa, sacándose la sudadera azul empapada para colocar en su lugar la chaqueta rojiza del rubio, que aunque le quedara un poco grande, era mejor que ir goteando todo el lugar, incluso con la camisa de tirantes negra que tenía por debajo y junto al rojizo color de la prenda, combinaba más con el estilo de Sam, y eso le hacía sentir seguro – Sí, fue una suerte que sólo hubiera sido agua –

Fue entonces que varias personas comenzaron a llegar al lugar a los pocos minutos, disfrutó del rostro de terror que se había formado en la cara de los meseros encargados. Varias personas comenzaron a acercarse y también a tomar vídeos y fotografías de la “Celebridad de Internet” que era Ebony en esos momentos, Adam se sintió un poco fuera de lugar, aunque también muchas miradas se fijaban en él ¿Quién era ese sujeto nuevo de unos ojos azules tan profundos? ¿Por qué Sam nunca antes había hecho vídeos con ese “amigo” suyo? ¿Quién era? ¿Qué eran? Se comenzó a sentir un poco hostigado ante la multitud, y aún más cuando pudo notar que unas cámaras profesionales también se acercaban al lugar, si aquello no era velocidad, entonces no sabía que era. Por un momento se le pasó por la mente que Sam pudiera ser igual de famoso que cierto youtuber español, o incluso aún más. Le era difícil soportarlo, fue entonces que huyó del lugar.

No supo realmente cómo fue que pudo esconderse de las cámaras y las personas que se habían interesado en él, aquella nueva revelación por parte del rubio había encaminado a Adam a la “fama” por así decirlo, ahora su rostro sería conocido por casi todos los amantes y seguidores de canales y esas cosas. Se ocultó no muy lejos de la zona en donde se encontraba el restaurante; se encontraba detrás de una máquina de sodas y otra expendedora de golosinas que según él habían aparecido por arte de magia para salvarle de los fans llenos de preguntas y peticiones. Estaba asustado, era posible que aquella situación pudiera arruinar la imagen de Sam ante sus seguidores, aquel mesero podría poner en evidencia la homosexualidad de Ebony ante todo público y todo había sido en parte por su culpa, aunque aún no era un hecho que aquello hubiera pasado, Adam daba por sentado que esa era la realidad que ahora vivía. Respiraba agitado, sintiéndose como un completo cobarde por no haber enfrentado la situación; pero aquello era demasiado para él, demasiado como para dejar en vergüenza a un Sam Ebony. Se sentía no a la altura, siendo no lo suficiente como para estar al lado de Sam, después de todo no era nada más que un simple Adam Winter.

Sacó nuevamente su teléfono del bolsillo trasero de su pantalón y abriendo el chat de Sam con las manos temblorosas se dispuso a escribirle, deseando que él también hubiera podido ser capaz de liberarse de aquella horda de fans que de seguro aprovecharían la falta de seguridad para pedirle todo tipo de cosas.  

Spoiler:


 
Nokia

 
AdamusSáb Oct 21, 2017 1:21 am
Sam Ebony
»

you

lo siento …

lo arruiné todo Sam, arruiné nuestro primer encuentro con mis tonterías

no pude quedarme, sentí mucho miedo…

me escondí detrás de … unas máquinas … creo

 
+

 


 
 

Mientras escribía aquellos mensajes, no podía evitar sentir que esta vez las lágrimas le atacaban a él, sentía miedo de que Sam fuera atacado de esa manera nuevamente, que perdiera todo lo que había logrado con su esfuerzo por tan sólo una ridícula pelea para protegerlo de un estúpido mesero homofóbico que había mal interpreto las cosas, sentía miedo de que su mejor amigo lo perdiera todo sólo por un mal entendido; no quería perder a su gran mejor amigo, el amor de su vida que mantendría oculto por mucho mucho más tiempo.

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Mensaje por Sam Ebony el Dom Mayo 15, 2016 1:50 pm
De acuerdo, haber invitado a Adam a su apartamento, todavía sonaba como una buena idea. Esperaba no lanzarse sobre él como un lobo hambriento, porque como eran bueno bro’s no era buena idea que se liaran juntos. Tenía mucho miedo de que eso pudiera arruinar su amistad, pero no iba a suceder nada porque iba a intentar no tomar suficiente alcohol como para emborracharse. Claro mejor plan no podría tener, era una buena idea que hiciera algo como eso, quizás podría conseguir un buen final. Bueno, al menos tenía fe en ello, no estaba muy seguro de conseguirlo, no porque el alcohol le ganara fácilmente, sino porque siempre era más fácil entregarse al deseo y que todo se fuera a la madre más fácilmente, en lugar de pensar en cómo decirle o en sí debería decirle, estaba seguro de que estaba pensando demasiado, debía dejar de pensar. Tenía que mantenerse estable por Adam, no se lo iba a violar sin su consentimiento, ¿qué clase de amigo era?

Sé que soy perfecto, pero no tienes que ser tan directo, bro.— Le muestra una pequeña sonrisa y deja escapar una risa algo fuerte y luego mira de nuevo a Adam, le encanta decirle ese tipo de cosas porque siempre rueda los ojos y adora como los ojos de Adam son rodados. Es realmente tierno cuando está fingiendo estar molesto, porque claro, no puede estar realmente  molesto con alguien tan increíbe.—Sabes que yo prefiero Marvel, pero puedo ver la de DC Cómics si usas un vestido cuando vayamos al cine.— Muestra una sonrisa burlona, sabe que Adam hará un puchero porque no hay duda de que no puede aceptar aquel. Hizo una mueca al oír mentar “Con Air”, la verdad, prefería morir antes de ver una película como esa. Bueno, creo que si es por ti puedo hacer un esfuerzo y ver esa bazofia.— Una vez había intentado verla con Ekaterina, pero no había sido posible para mi verla completa y despierto.

Le gustaba saber que Adam se sentía protegido con él. Era cierto, Sam nunca permitiría que Adam pasara por un momento incómodo. O de que alguien se aprovechara del estado de Adam, no eso definitivamente no podía perdonarlo, ni pensarlo. Soltó una carcajada ante el comentario de Adam. Dudaba que las cámaras lo odiaran, siempre salía bien en las videollamadas que tenían.—Al contrario, mi buen Winter. Me asusta que mis fans te prefieran a ti cuando vean lo tierno que eres.— Le dio un codazo y mostró una sonrisa.—Quizás debería evitarlo para poder continuar manteniéndote como un secreto. Mi secreto.— Su sonrisa se anchó y soltó una risita lúgubre.

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No estaba seguro de que era lo que Adam estaba pensando en ese momento. Lo más probable es que estuviera molesto por el hecho de que había pensado que se lo tomaría mal. Él sabía que Adam podría aceptar que fuera homosexual, aunque no le gustaran mucho los homosexuales, pero aun así, no quería que las cosas entre ellos se pusieran incómodas. No quería que descubriera que detrás de todos esos chistes doble sentido había alguien que estaba perdidamente enamorado de él. Y que en realidad quería cumplir cada uno de sus deseos, pero en realidad, no podía decirlo, porque se sentía demasiado asustado. Era oficial, Sam Ebony era un completo cobarde. No podía con la situación, pero sentía que eventualmente podría confesarle sus intensos sentimientos, eso si es que no terminaba arruinando todo. Además se sentía patético en ese momento, porque Adam le estaba viendo asustado. No era la imagen cool que quería que su mejor amigo recordara por siempre. Sin embargo, Adam siempre le sorprendía y sus palabras causaron un fuerte sonrojo en sus mejillas.

Eres un idiota, Winter.— Fue lo único que su orgullo le permitió decir.

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Bueno, él quería resolver las cosas rápidamente y de la forma inteligente. No quería que Adam pensara que era un peleonero, aunque en realidad si lo era. Sam Ebony no era del tipo de persona que se dejara, siempre entrenaba en el gimnasio elaborado que tenía en una de las habitaciones de su departamento e intentaba ser más fuerte de lo que se veía, porque sabía que el mundo era bastante frívolo con los homosexuales así que iba a ser un defensor silencioso, porque hasta ese momento no se sentía bien como para confesarlo públicamente y no es que lo hubiera confesado, solamente aclaró que se le trató de una forma muy estúpida mientras estuvo en aquel lugar y quería que le repusieran su mal rato, aunque solamente había consumido su delicioso elixir de la vida eterna aka Pepsi. Y aquellos sujetos no dirían que él es homosexual porque no le venía bien que todos los homosexuales que iban a comer a su franquicia dejaran de hacerlo porque había gente que los trataba mal, bueno, ellos iban a tener algo de publicidad gratuita por unos días, solamente por un vídeo que indicaba que Sam Ebony había estado ahí. Todos querrían sentarse en la silla donde él había estado y algunas chicas pagarían jugosas cantidades de dinero por masturbarse sobre ella. «Debería hacer un video para retarlas a eso.»

La verdad es que no había meditado mucho el grabar un video, o no había considerado que fuera tan famoso en Australia, así que cuando llegaron tumultos de gente, entre ellos mujeres que querían fotografías con él y obsequiarle sus sostenes… Sam no supo que hacer, ni siquiera supo en qué momento se había escurrido Adam de su vista. Aunque estaba bien, mientras más tiempo pudiera estar en el anonimato mejor, no era necesario que conocieran el lado tierno de Adam y se enamoraran de él con el fin de alejarlo. No, era mejor que nadie supiera su nombre hasta que pudiera presentarlo como su pareja. ¡JÁ! Pero eso no iba a suceder, solamente había una posibilidad de que Adam “no soy homosexual” Winter fuera su pareja y eso era en sus sueños. En fin, la gente había comenzado a hacer preguntas y Adam seguramente se sintió presionado, era una buena idea que huyera.

Cuando pudo alejarse suficiente de la gente, sacó de su bolsillo un gorro que estaba doblado y lo puso sobre su cabello, intentando pasar inadvertido. Sacó su celular y sonrió al notar el mensaje de Adam. Era un chico tierno, pero cobarde por no quedarse a enfrentar a la horda de mujeres curiosas con él. En cierta forma, eso era lo mejor.



Spoiler:


     
Samsung

     
SamSáb Oct 21, 2017 1:21 am
Adam Nerd
»


 
lo siento …

 
lo arriuné todo Sam, arruiné nuestro primer encuentro con mis tonterías

 
no pude quedarme, sentí mucho miedo

 
me escondí detrás de… unas máquinas… creo

 
Dude, no te preocupes.

 
Ponte la capucha de mi chaqueta.

 
Nos vemos en la entrada. Iré a comprar alcohol y luego vamos a la mansión de Ebony, ¿si?
 

Tranquilo dude, todo está bien.

     
+

     


     
     

Mostró una sonrisa tímida y continuó su camino hasta la licorería, misma en donde compró botellas de vodka, cerveza, ron, cualquier cosa que pensara que podría mejorar sus brindis. Además de comprar comida chatarra y pastelillos. Se la pasarían bien, Sam se encargaría de que fuera una noche que Adam nunca pudiera olvidar. O quizás que olvidara por completo, eso era suficiente alcohol como para hacer locuras sin recordar nada.

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Mensaje por Adam Winter el Miér Mayo 18, 2016 10:51 pm
Adam sentía que a veces las palabras de Sam le confundían, le hacían sentir un tonto o simplemente le dejaban con muchas dudas que le intrigaban el pecho. Aquel chico de cabellos rubios ocasionaba grandes emociones en Winter, lo cual podía ser peligroso a la hora de controlar sus poderes de viento y hielo; pero fuera de eso, Sam le confundía, le hacía sentir más intrigado pero de una buena manera, de esa manera en la que persona que amas te confunde con palabras y te hace sentir aún más enamorado, así se sentía Adam en esos momentos, perdidamente confundido y enamorado por Sam Ebony, y aunque él nunca lo sabría, porque era seguro que alguien como Sam nunca se fijaría en un Adam Winter, no podía evitarlo.

El rostro de Adam se deformó en una mueca de extrañeza ¿Usar un vestido? Seguro no se vería lindo usando uno, pues aparte de que era un hombre, no tenía curvas en su cuerpo, era un simple adolecente con mínimos músculos, unas piernas delgadas, caderas un poco pequeñas y un torso ligeramente ancho ¡BÁSICAMENTE ADAM NO TENÍA CUERPO PARA USAR UN MALDITO VESTIDO! Sería raro y según el “perturbador”, un joven de casi 20 años no tendría por qué llevar puesto un vestido en ningún momento.

-Dude a veces me perturban cosas que dices, espero que esa sea otra de tus ironías Sam ¡Claro que no usaré un vestido! – Dijo alanzando un poco la voz al mismo tiempo que decía sus palabras soltando unas cuantas risas, realmente se estaba divirtiendo mucho con Sam – Si haré el ridículo no quiero hacerlo solo, también usarás un vestido Ebony, eso o un bikini – Volvió al reír por sus propias palabras, en realidad pensaba que Sam podría verse algo raro en un traje de baño para mujer; pero al mismo tiempo pensaba que dejaría a la vista de las personas su … perfecto cuerpo … quizá enseñaría más de lo que debería – No Bro … olvídalo… veamos Marvel…

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Y ahí estaba nuevamente, Sam diciendo palabras que en el interior de John eran como miles y miles de mariposas revoloteando en su estómago ¿Para qué negarlo? Le encantaba Sam Ebony, le gustaba absolutamente todo de él, y apostaba a que si Sam no fuera una especie de celebridad, seguiría amándolo; pero al mismo tiempo sufría un poco, ser tan sólo el mejor amigo de Sam y saber que nunca podría pasar de esa gruesa línea, era un infierno; y ahora que sabía sobre los gustos del rubio, sentía que esa línea se había hecho más delgada…pero aún veía a Sam como inalcanzable.

Se encogió en su propio asiento, se sentía especial escuchando todo aquello, claro que podía ser una ironía más como era costumbre de Sam; pero esta vez sus palabras sonaban tan reales y … profundas. Se mordió disimuladamente el labio y volvió a soltar una pequeña risa sin saber qué más hacer, era feliz. Bebió un poco más de su soda, lo hacía más por nervios que por tener sed.

-Lástima, me hubiera gustado salir finalmente en uno de tus vídeos Sam ¡Es el sueño de cualquier fan! – Dijo dejando que el fan boy de su interior saliera un poco de su oscuro escondite.

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Los ojos de Adam pasaron por toda la pantalla leyendo los mensajes de Sam. Aunque le decía que todo estaba bien y que no importaba, Adam no podía evitar sentirse bastante culpable. Soltó un suspiro y atendió la llamada que su hermano Adantelo le había hecho, al parecer él también había visto el vídeo de Sam donde aparecía por uno par de segundos; después de aclarar todo con su hermano, se colocó la capucha de la chaqueta roja de Sam antes de salir, tenía el aroma del rubio, el perfume caro que realmente olía a gloría, un aroma no tal dulce pero sí adictivo, y Adam hizo lo que cualquier fan enamorado de Sam Ebony haría, se llevó las mangas de la chaqueta a la nariz y olfateó profundamente, joder sí que olía bien, era embriagante y Adam no pudo evitar imaginar que era Sam quien le abrazaba de aquella manera, pensamientos que tendría una colegiala de 16 años posiblemente, no un casi hombre de casi 20 años. Las mejillas de Adam se sonrojaron a más no poder ante sus extraños y homosexuales pensamientos; pero lo único bueno de eso era que nadie más sabría de su placer culposo, uno muy bueno.

Siguió las indicaciones que Sam le había dicho anteriormente, estaba bastante nervioso por poder conocer al apartamento donde Sam iba a vivir en su estadía en Australia, parecía un sueño hecho realidad ¿Cuántas veces no soñó con la habitación de Sam? ¿Qué era lo que guardaba? ¿Qué ocultaba? Podría parecer un poco raro; pero para un alma enamorada pensar en todo eso era completamente normal. Suspiró manteniéndose oculto entre las sombras de la entrada en el centro comercial, podía ver aún como la gente se movía inquieta en busca de su ídolo y de su misterioso acompañante. Soltó un suspiro de tan sólo volver a tener esos pensamientos destructivos y para nada guays; destruir la fama de Sam por una de sus tonterías, sentía como si poco a poco su amistad con Sam se podría volver en algo para él o para ambos.

No tardó mucho tiempo en encontrarse nuevamente con su mejor amigo, incluso con aquel gorro que tapaba su dorada cabellera se seguía mirando igual de atractivo ¡Incluso más! Posiblemente Adam soltó uno que otro suspiro sin darse cuenta. Después de un par de bromas, siguió a Sam por las calles mientras esperaba no ser reconocido por nadie, no quería que el resto del día fuera arruinado por demás personas y quizá seguir su dramático y primer encuentro en cada de Ebony hubiera sido una mejor opción. Era difícil para Adam ocultar toda aquella emoción que sentía; pero no se quería ver como alguien perdidamente loco como las personas que llegaron al restaurante, quería seguir siendo especial para Sam y también quería seguir siendo su mejor amigo, aunque en realidad…deseaba ser algo más que un simple amigo para Sam Ebony.

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Mensaje por Sam Ebony el Vie Mayo 20, 2016 12:08 am
Solo te falta confianza.— Mencionó, mirando a Adam, seguramente la gente que estaba a su alrededor les miraba con curiosidad y algunos con molestia, pero no les dio importancia. Era divertido tentarle las pelotas a Adam y desesperarlo con sus preguntas.—A mí me quedan perfectos los vestidos.— Lo cierto era que el rubio era completamente puro músculo, no tenía siluetas, pero tenía una gran confianza en sí mismo y sabía que utilizar un vestido no le quitaba su exquisita masculinidad. Aunque también era cierto que era completamente egocéntrico como había asegurado Winter unos minutos atrás. —Ay, no seas aguafiestas, vamos a verlas pero usa un vestido. Y te pongo extensiones.— Se acerca mucho a Adam y le acaricia los cabellos con ternura.—Estoy seguro de que la señorita Winter se vería muy hermosa.— Le mostró una sonrisa sincera y luego rió un poco, era divertidísimo molestar a Adam, él era demasiado inocente y siempre terminaba creyéndoselo todo.

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Después de pensarlo unos minutos, unos minutos tremendamente largos (quizás por su habilidad de controlar el tiempo (inconscientemente) o porque el tiempo es relativo (según Einstein)), se dio cuenta de que se volvería loco si la gente comenzaba a acosar a Adam por el hecho de que saliera en sus videos o solamente porque se conocían. No, definitivamente eso sonaba como algo desastroso. Dejó escapar un suspiro y tomó un poco de su bebida. Si la suerte le sonría, él siempre defendería a Adam de cualquiera que quisiera lastimarle. Si él no lo permitía, algo que no pasaría ni en un millón de años, entonces nadie tocaría ni un solo cabello de la inocente cabeza de su mejor amigo (y secreto amor platónico).

Si te pones un vestido, podrías convencerme.— Volvió a insistir con el tema. Pero la verdad, no esperaba que Adam aceptara. Era un chico muy tirado a la antigua como su padre y la verdad, aunque a él le gustaría que se pusiera algo como eso, no pensaba que el chico aceptara, de hecho, no debería seguir insistiendo.—Me gustaría presentarte como mi best bro, pero me asusta que te acosen mis fans.— Se queda pensativo durante unos segundos, pensando en una posibilidad para cumplir el sueño de Adam, le gustaba verlo feliz y nada era mejor que cumplirle un pequeño capricho a Adam Winter. Siempre que podía lo hacía, como con sus esporádicos regalos que casualmente eran muy caros y lo que este había deseado por meses.—Podrías usar una máscara.— Murmura para si mismo, como si estuviera considerando amarrarle con unas esposas y hacerle sexo oral. Sam tuvo que apartar la idea de su cabeza, porque el rubor comenzaba a subir por sus mejillas. NO MAS SUEÑOS HUMEDOS CON SU INOCENTE MEJOR AMIGO.—Al menos tú has cumplido el deseo de todo fan, al estar respirando el mismo aire que el magnífico viajero del tiempo, Sam Ebony.— Exclamo con autosuficiencia.

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Aunque ya había pasado todo el escándalo, se preguntaba cuanto más iba a poder soportar toda la situación. No podía decirle a Adam que ya no tenía un sitio a donde volver, no podía abrirse por completo con Adam porque tenía miedo de arruinar la imagen de perfección que el chico estadounidense tenía hacia él. Estaba confundido porque realmente necesitaba encontrar apoyo en Adam, quería que este le conociera por completo y que pudiera ver e identificar si podía contar con él en todo momento. Pero como se ha mencionado antes, de verdad pensaba que las cosas podrían arruinarse, pero no precisamente porque no confiara en su mejor amigo. No confiaba en si mismo, no sabía cómo podría reaccionar o si terminaría volviéndose dependiente de Adam y él no merecía tener que cargar con su ídolo destrozado. Intentó tranquilizarse mientras iba a la sección de alcoholes y posteriormente buscar a Adam. Se sentía atacado, lo que había pasado en el restaurante era un claro ejemplo de lo que sucedía si no podías tranquilizarte y ser más educado con las personas, y había terminado involucrando a Adam en sus asuntos. Se sentía algo deprimido, pero tenía que componer el rostro porque iba a llevar a Adam a su departamento y seguramente se daría cuenta del cambio de aire en el joven vlogger.

No se tardó mucho en encontrar a Adam, se veía realmente bien con la chaqueta roja sustituyendo la suya mojada, cuando llegaran a su departamento la pondría a secar para que pudiera volver a ponérsela. Cuando había encontrado con la mirada a Adam, se vio sorprendido por la forma en la que olfateaba su ropa, seguramente el chico se había extasiado con su perfume de las conquistas, le regalaría una botella porque era un buen chico y quería que él también tuviera conquistas, en realidad no, lo quería solo para él. Habían estado caminando en silencio, Sam no sabía que decir y se sentía un poco inestable por el momento que habían pasado, sin embargo, después de pensarlo se dio cuenta de que era un estúpido y que mejor aprovecharía aquel día al máximo.

Oye, mi departamento parece una mierda. Así que no me regañes por mi cochinero.— Advierte a su mejor amigo, esperando que no se sorprenda por el hecho de su ropa interior tirada por todas partes o cualquier cosa extraña que pudiera encontrar en su habitación, algo que podía ser demasiado habitual. Sam vivía en un cuchitril y era una verdadera vergüenza para cualquier persona civilizada o al menos eso era lo que había dicho Ekaterina cuando había ido por primera vez. Cuando estuvieron cerca del complejo de departamentos donde Sam vivía, se detuvo y miró a Adam con confusión latente en los ojos y algo de culpa.—Realmente lamento haberte involucrado en todo esto, bro. Son asuntos míos y no deberían haberte incluido en mi deshonra.— Sus palabras le calaron en el pecho. Quería llorar, pero no lo haría, no en ese momento y mucho menos frente a Adam.

Dejó escapar un suspiro, antes de comenzar a correr, retando a Adam con los ojos a una silenciosa carrera hasta su departamento, aunque quizás sería un poco injusto porque Adam no tenía ni puta idea de donde carajo estaba el departamento del mayor. Aun así, el más joven se detuvo cuando Sam lo hizo, y pudo hacerle señas, al sacar la llave y conectarla en una puerta, provocando que esta se abriera lenta y suspensivamente. Y Sam solamente pudiera mencionar.

Bienvenido al paraíso del viajero del tiempo.— Entornó una sonrisa y miró la expresión de Adam, quería saber que pensaba de su humilde hogar.

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