Greenlight Academy Rol
I.
II.
III.
IV.
V.
La academia Greenlight, reside dentro del pueblo de Haus, comprado y fundado por Adelbert Greenlight. En las cercanías de dicho pueblo, podemos encontrarnos con la capital de Australia, Canberra, donde se puede llegar en tren, camión e incluso en bicicleta. Los estudiantes, funcionarios o habitantes pueden llegar a Sydney en cualquiera de los transportes señalados, así como también tomando un avión con ese destino, si se cuenta con el dinero apropiado.
Datos necesarios
Aquí puedes encontrar los expedientes de los personajes que ya han sido creados en el foro o también puedes ver más fácilmente donde ubicar la ficha de tu personaje en creación.
Para elaborar tu ficha
03

Feuerrote

06

Lauftgrau

07

Wasserblau

05

Blattgrün

Jefe FeuerroteV. Greenlight
J. LauftgrauDisponible
J. WasserblauDisponible
J. BlattgrünDisponible
Ella Greenlight

Hija del Director

Vicious Greenlight

Hijo del Director

Adelbert Greenlight

El director

Lorelei Luhrmann

Ex-esposa del Director

EllaGreenlight
ViciousGreenlight
AdelbertGreenlight
LoreleiLuhrmann
Mejor AAAApellido
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Mensaje por Azumane Asahi el Sáb Abr 30, 2016 10:21 am
Desde aquella noche en la estación del tren se dio cuenta de que aquel chico estaba en la misma escuela que él. Y eso era realmente aterrador, había esperado que el chico no pudiera estar ahí, que pudieran encontrarse en otro lugar diferente, pero sin importar que hiciera, siempre lo veía, entre clases, en el comedor, incluso en el camino a su habitación, tenía mucho miedo de que se vieran y él consiguiera reconocerlo y entonces toda la escuela supiera que si se metía en peleas nunca lo dejarían con el bullying que le iban a hacer. Así que cuando lo veía de reojo, lo primero que hacía era esconderse. Desconocía si él sabía que estaban en la misma escuela o si alguna vez le había visto, pero Asahi esperaba que no, no quisiera que nadie le viera, no quería que nadie se diera ideas erróneas.

Entonces, como lo había visto en los pasillos de la academia había corrido a la escalera más cercana y se había escondido en aquella zona, observando si pasaba por ahí o si se alejaba. Pasó un rato en el que solamente se escondió y no supo si el sujeto había desaparecido ya o si solamente estaba ahí esperando o hablando con sus amigos extraños. Sacó un poco la cabeza y mierda, ahí estaba, riendo. Su risa era agradable, amena y sonaba con la misma fuerza en todo momento. Le gustó escuchar su risa, se dibujaba en tonos amarillos y naranjas en su mente. Era una risa bonita, usualmente cuando escuchaba una risa intentaba dibujarla en su mente, siempre obtenía colores y cuadros muy interesantes. Y la risa de ese chico, era linda. Le gustaba, podría escucharla por horas. Por lo que se quedó en el margen de la escalera, escuchando su voz y viendo las manchas en tonalidades naranjas y amarillas, le dieron ganas de darle un abrazo cuando una chispa añil salió de su voz, se enterneció, no entendía que podía ponerle triste en ese momento, pero no era justo, no quería que él se diera cuenta de que estaba ahí, pero tampoco quería que estuviera triste.

Su pie se deslizó de la escalera, en su indecisión sobre mostrarse o permanecer escondido. Derrapó y la velocidad se detuvo justo antes de llegar a sus pies, pero por desgracia ya se había dado cuenta de su presencia. Ahora solamente le faltaba contar… contar los segundos para la humillación total.

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Mensaje por Nishinoya Yuu el Dom Mayo 29, 2016 2:43 pm
Había tenido una mañana increíble, fue divertida amena y como nuevos compañero de distintas partes del mundo, había encontrado otros chicos que también hablaban bien japones y uno que otro español y todo están genial con eso. Yuu siendo el centro de atención con forma de explotar tan enérgica que causaba risas en los otros. Ya iban para los dormitorios cuando por estar entretenidos en la conversa siguieron de largo por los pasillos. Entre todos eran un grupo ruidoso y colorido. 

Risas y más risas se escapaban de la boca del menor en estatura, su estomago comenzaba doler un poco con las anécdotas de los más, hasta que miro una persona asomarse por las escaleras, por un momento una chispa de alegría infinita brillo en sus ojos cuando pensó que tal vez había encontrado al gran titan que le había salvado de aquellos busca pleito. 

Lo había buscado en la institución, lo había visto por unos instantes o creía haberlo visto pero desaparecía como si fuera un vago espejismo ante sus ojos que los buscaban para agradecer su ayuda, ¡el era un tipo genial! entonces, porque se escondía. Una punzada se le clavo en el pecho, ¿era eso? se estaba escondiendo de él. Yuu no era inmune a la trastesa como se empeñaba en creer, por el contrario prefería ocultarla de los demás. Así que ignoro aquel espejismo de su mente desesperada. O sí, había buscado al chico que le salvo varias veces lo logro ver en clases un par de veces pero no quería interrumpirlo o bien solo desaparecía como si fuera niebla. 

Siguió hablando con los demás de cosas sin importancia más haya de divertirse. Y entonces apareció de la nada haciendo que el rostro de Yuu se iluminara ganándose más de una mirada curiosa de sus compañeros; pego un brinco de pura emoción.

Sus compañeros que ya lo conocían un poco solo soltaron un par de escandalosas risa, el mas bajito solo señalo al chico más alto con dedo acusador exclamando con tanta emoción al verlo y ver que estaba ahí y no de desaparecía -¡¡Tú!!- grito con tanta emoción que sus amigos supieron que podría ser el chico al que había estado buscando y uno lo empujo a su dirección -Que no se te escape pequé. -dijo uno mientras los demás reían al ver que ni siquiera se enojo por el insulto a su estatura como era normal.

No necesito más apoyo que ese, para correr hacia el otro y sin pensarlo, sin meditarlo o sin pensar en las consecuencias en si le incomodaría su espontanea forma de actuar.

Para acortar la distancia de un salto se prendido a su cintura con los brazos enterrando su cara en abdomen de aquel titan, parecía un niño pequeño intentando llamar la atención -¡Eres tú! ¡Realmente eres tú! - los ojos del pequeño ángel brillaban de pura emoción, estaba ante su héroe, aquel titan que le callo tan bien.

Levanto un poco la vista, viéndolo desde abajo con las mejillas un poco rojas por la carrera y al darse cuenta de sus actos un poco infantiles pero no podía importarle menos.  -Estoy tan feliz de verte. - bueno la sinceridad era algo que se le escurría por lo poros eso y no pensar antes de halar.

¿Eran ideas suyas o aquel titan parecía aterrado? Naaahh seguro eran ideas suya, es decir ¿quien le tendría miedo a un chiquillo que parecía de primaria aunque estaba próximo a su ultimo año antes de la universidad.

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Mensaje por Azumane Asahi el Vie Jun 24, 2016 8:02 pm
En ese justo momento, estaba maldiciendo a su mala suerte, ¿cómo es que tenía que encontrarse a ese chico justo en la escuela? Habría sido mejor correr al baño que esconderé en las escaleras. Si, quería verlo desde que se encontró con él en la estación, pero no sentía el coraje suficiente como para acercarse a él y hablar con él... Además, no quería que la gente supiera que se había metido en un pleito, ya había tenido suficiente de eso en su escuela anterior y que las mujeres le vieran como si fuera un asesino y quisiera matar a alguien o algo por el estilo. Tenía miedo y estaba asustado de aquel pequeño entusiasta y al mismo tiempo no sabía cómo enfrentarse no encararlo, porque la verdad en su primer encuentro no había sido precisamente bueno o agradable, y por eso mismo, la verdad es que no sabía qué hacer. Por ello había intentado huir, pero claro que solo “intentado huir” porque se había resbalado y había quedado como un idiota frente al chico y a los amigos de este.

Se sintió acosado cuando el pequeño le apuntó con el dedo y gritaba, la gente estaba observándoles y Asahi no pudo evitar sentirse cada vez más nervioso. La gente lo estaba viendo y él no sabía cómo evadir la mirada del chico emocionado. Su rostro se contrajo y espero por la acusación de los golpes que le había dado al sujeto o grupo de sujetos que había estado acosando al chico pequeño en su primer encuentro. Escuchó las palabras de uno de los amigos del chico y se levantó, intentando escapar. No podía dejar que la gente en la escuela se enterara de su realidad, además que detestaba todo eso. Ser popular por tener apariencia de mafioso o gánster. Le daba miedo que la gente comenzara a alejarse, más, de él. Iba a comenzar a correr cuando vio al chico corriendo hacia él, pero todo paso demasiado rápido.

El pequeño muchacho ya se había abrazado a su cintura y su rostro estaba contra su abdomen, fuerte y plano, Asahi se ruborizó porque aparte de que estaba demasiado pegado a su cuerpo, la verdad es que también estaba muy cerca de su entrepierna y bueno, es que podrían rozarse y como Asahi era demasiado inocente no sabía que era lo que iba a hacer si se encontraba en aquella posición y momento con el chico. Era prácticamente un desconocido en su vida, un pequeño chico que había ayudado en un momento de necesidad, no era tanto lo que había hecho como para que se comportara de ese modo con él, aquello era demasiado. Asahi no sabía que hacer o cómo reaccionar, solamente miraba a los chicos que se reían, se sentía aterrado.

¿Por qué estás feliz de verme? ¿N-no deberías estar asustado?— Cuestiona. Está seguro de que las personas deben al menos sentir un poco de miedo por él. Es aterrador y sabe reconocerlo.—No entiendo porque estás tan feliz de verme…— Está asustado, pero no puede evitarlo, no entiende la situación en la que se encuentra.

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