Greenlight Academy Rol
I.
II.
III.
IV.
V.
La academia Greenlight, reside dentro del pueblo de Haus, comprado y fundado por Adelbert Greenlight. En las cercanías de dicho pueblo, podemos encontrarnos con la capital de Australia, Canberra, donde se puede llegar en tren, camión e incluso en bicicleta. Los estudiantes, funcionarios o habitantes pueden llegar a Sydney en cualquiera de los transportes señalados, así como también tomando un avión con ese destino, si se cuenta con el dinero apropiado.
Datos necesarios
Aquí puedes encontrar los expedientes de los personajes que ya han sido creados en el foro o también puedes ver más fácilmente donde ubicar la ficha de tu personaje en creación.
Para elaborar tu ficha
03

Feuerrote

06

Lauftgrau

07

Wasserblau

05

Blattgrün

Jefe FeuerroteV. Greenlight
J. LauftgrauDisponible
J. WasserblauDisponible
J. BlattgrünDisponible
Ella Greenlight

Hija del Director

Vicious Greenlight

Hijo del Director

Adelbert Greenlight

El director

Lorelei Luhrmann

Ex-esposa del Director

EllaGreenlight
ViciousGreenlight
AdelbertGreenlight
LoreleiLuhrmann
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The best day of my life [Priv. Joshua]

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Mensaje por Ella Greenlight el Sáb Mar 26, 2016 10:38 pm
Aquella era una buena noche. Su padre le había informado que dentro de su programa de Artes, independiente de la escuela, estaba visitar todas las obras nuevas que se presentaran en la ópera de Sydney. Lo único malo es que alguno de sus molestos sirvientes tendría que ir con ella. Así que era una buena noche entre buena y mala, porque no se llevaba muy bien ni con Ascaroth ni Astarte. Por fortuna, la suerte se encontraba de su lado y la persona que había tenido el placer de acompañarla a la ópera no había sido otro que, su crush interminable, Joshua Farrow, el secretario principal de su padre. Y aunque habían muchos que decían que el puesto era porque había un romance entre el director y éste, ella sabía que su "amor platónico" era completamente hetero, o bueno, ella lo creía.

Su padre le había informado en la tarde que la persona designada para acompañarle, no era nadie más que Joshua. Entonces, Ella se había puesto sumamente feliz por la noticia, porque solamente le veía en la mansión Greenlight cuando eran fines de semana y tenía que volver obligatoriamente a casa, sino siempre encontraba la manera de acomodarse en actividades de la escuela para que no le dijeran nada sobre tener que ir a casa ha aprender cosas inútiles, lo único bueno de los fines de semana en los que tenía que regresar, era verlo. Tan pronto como se había enterado de la noticia había decidido que iba a vestir, bueno, en realidad le había tomado demasiado tiempo decidirlo, porque era el chico que le gustaba después de todo.

Le había tomado al menos dos horas prepararse, después de un largo baño de burbujas donde pensaba en como le daría su primer beso y muchas cosas extrañas y melosas que solamente una niña loca y enamorada podría pensar. En fin, había perdido mucho tiempo valioso en sus pensamientos y solamente le dio tiempo de maquillarse sutilmente, ponerse su mejor sostén que levantaba su busto lo suficiente como para que pareciera que no era una tabla (después de todo, Ella no tenía mucho que mostrar, pero había algo en su pecho), unas medias con ligero, era un vestido rojo con falda abombachada y que dejaba ver sus hombros, tenía un listón rojo por detrás anudado en un moño. Una pulsera roja con brillos, un adorno en su cabello y un collar con el mismo patrón, zapatos rojos brillosos y un pequeño bolso donde llevaba su cartera, los tickets de la obra y su teléfono celular; y claro, aunque dudaba necesitarlo, también llevaba un condón dentro de la bolsa.

Había salido un poco temprano en la limosina con su chofer privado, Joshua estaba en la escuela y salía un poco tarde pero su padre le había asegurado que él la estaría esperando en la entrada del edificio, toda esa idea de verle le volvía loca. Cuando estaba próxima a llegar, comenzó a fantasear de nuevo con la idea de besarle, quizás ese día podría animarse y quizás incluso podrían tener sexo, se ruborizó por lo lejos que habían llegado sus pensamientos y bajo la mirada. «No, eso nunca pasará.», se aseguró. El chofer le indicó que habían llegado y le abrió la puerta.

Muchas gracias, John. Yo puedo llegar desde aquí.— Murmuró, saliendo del auto y buscando con la mirada a Joshua, casi se rinde si no fuera porque vislumbró a alguien que estaba fumando en un costado del gran edificio que conformaba donde se realizaba el evento.— ¡Joshua!— Gritó sin dudarlo, acercándose a él.


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Mensaje por Joshua Farrow el Sáb Mar 26, 2016 11:15 pm
Un día común para mi. Pendientes, tras pendientes, tras pendientes. Sin lugar a dudas, mi jefe nunca me dejó descansar en realidad, yo se lo exigía, y me podía dar esos lujos porque tenemos buen tiempo de conocernos y sabe que mi trabajo no es lo suficientemente eficiente si no me doy mis momentos de relajación necesarios en ciertos intervalos. La mayor parte de mi día eran llamadas al teléfono por parte de Adelbert, y algunos de mis contactos/subordinados que me ayudaban a mover mi información. Papeleo tras papeleo. Aunque de mi mente, ocasionalmente pensaba en Ella. Era casi imposible para mi no pensar en ella, aunque le fuera una distracción. No podía evitar pensar en su rostro, su sonrisa, sus ojos, en ella.
Repentinamente, Adelbert me llamó al teléfono, para avisarme de que necesitaría ir como guardia de Ella para sus actividades en la ópera. Era un momento ideal, necesitaba relajarme y pasar la noche con una chica agradable, observando la ópera era fantástico. Encendí un cigarro, sostenido por mis labios y ajusto mis lentes para colgar. Reafirmo el nudo de mi corbata y avanzo en mi día, aun pensando en que pasaría aquella noche, siempre he tratado de limitarme, por mi cercanía a ella y a su familia, siempre le he debido mucho a su padre, más que nada.
Recorriendo los pasillos de Greenlight, se encontró con uno de sus contactos, pues debía de darle cierta información, que posteriormente guardaría en su maleta negra. La chica, que parecía muy alegre, le comenta – ¿Sabes?, quizás podamos ir a algún sitio esta noche, conozco un buen restaurant inglés acaba de abrir cerca de aquí y después quién sabe… – Solo faltó una de mis miradas fulminantes e inexpresivas para dejarle en claro que estaría ocupado, como siempre. – No. – Deniego su petición. Me hice con los papeles, me largué, yendo a mi departamento a cambiarme mi atuendo, pues no podía ir a la ópera con mi traje del trabajo, sería muy poco apropiado.
Tomé una ducha energizante, con agua bastante caliente para relajarme del pesado día de deberes. Salí de la ducha y me peiné bastante casual, me puse los lentes y comencé a vestirme. Una camisa blanca por debajo, se ató una corbata delgada negra con una atadura bastante elegante, y un saco para eventos de noche, de un color azabache adornado de un patrón de líneas grises verticales. Me acomodé de forma particular un pañuelo gris con puntos negros en el saco y vestí un pantalón con el mismo patrón del saco, unos zapatos negros bastante casuales, pero que servían. Llegué al poco tiempo a la ópera. Tenía tiempo, de nuevo. Creo que me tomé mucho tiempo para llegar antes. Nunca entendí si mi definición de puntualidad era la correcta. Sin embargo, siempre llegaba al menos media hora más temprano que a la hora a la que era citado. Al poco tiempo para que llegara Ella, sacó un cigarrillo y lo encendió. Veía como el humo exhalado se difuminaba en la pesada oscuridad de la noche, que era únicamente alumbrada por el brillo de las estrellas. Se consumía en un vivo color naranja, entonces la escuché, sin dudar supe que era Ella. Alcé mi vista y lancé mi cigarrillo al suelo; no me gustaba que me viera fumar. Lo pisé para apagarlo y me acerqué lentamente a ella. No sabía que decir, se veía hermosa, pero rápidamente, y tratando de parecer indiferente, giré mi cabeza a un lado, y solo pude decir – Hola, señorita. – Regresé mi mirada hacia ella, justo a los ojos, no pude no quedarme un par de segundos viéndola fijamente, sentí que brillaba.



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Mensaje por Ella Greenlight el Dom Mar 27, 2016 12:46 pm
Ella pensaba que Joshua ya había dejado atrás sus días de fumador, pero al parecer estaba equivocada. Dejó escapar un suspiro pensando en las formas en las que podría molestarle, hacerle escarmentar por hacer algo erróneo para su salud. Pero, decidió que mejor disfrutaría de la tarde, no por nada se había alistado de aquella manera, al menos quería disfrutar de lo mejor la obra que sería presentada aquel día. No estaba segura de si el evento que le había comentado su padre, sería una obra de teatro o alguna otra o cosa que su padre deseaba que viera, e incluso si a ella no le llegaba a agradar, de todas formas la vería.

Estaba feliz de haberle visto tan pronto, que corrió inmediatamente hacia él sin importar que pudiera reventarse la cara o lastimarse con los tacones que llevaba. Lo mejor de todo, era poder verlo. Le daban ganas de abrazarlo y normalmente lo habría hecho, no estaba su padre por ninguna parte y podía hacerlo, pero lo cierto era que en ese momento no podía. Joshua se pondría incómodo y le diría cuan estúpido era la idea de que ellos dos estuvieran juntos y al final, no todo sería incómodo y ella querría volver a casa, lo mejor era esperar hasta que finalizara y robarle un beso, aunque la verdad con los reflejos de Joshua dudaba poder conseguir lo que quería. Le saludo con las manos y luego le incitó a entrar.

Me emocione mucho cuando Padre me dijo que tu me acompañarías, hace tiempo no pasamos tiempo juntos.— Lo dijo sin malicia, pero de todas formas, levantó un poco el busto, lo que le hizo ver un poco desesperada, pensó en cambiar un poco el tema.—Hace tiempo quería preguntarte algo sobre mi compromiso... ¿Puedo?— En sí, no esperó una respuesta, solamente continúo hablando mientras buscaba una forma de molestar o perturbar a Joshua, ella sabía que había atracción física y quizás emocional, pero dudaba que un hombre tan correcto aceptara aquello.— Hay un chico de clase que me gusta, si mi prometido no tiene molestia, ¿puedo salir con él?— Pestañea con insistencia, mirando a Joshua y tomando su brazo para colocarlo entre sus pequeños senos y comenzar a caminar dentro del edificio.

Le empujó hasta llegar a donde estaba el guardia que recibía los boletos. Los sacó de su bolso con discreción aunque intentaba que Joshua se diera cuenta de lo que tenía en la bolsa. Si eso sucedía, entonces podría pensar que el chico que le "gusta" y ella ya habían tenido intimidad y sería realmente divertido ver su reacción. Ella no entendía porque cuando se relacionaba con él, era como si se volviera una perra infantil. No podía entenderlo, pero quizás era porque le gustaba mucho aquel hombre.


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Mensaje por Joshua Farrow el Dom Mar 27, 2016 1:57 pm
Me preocupó un poco verle correr tan desenfrenada hacia mí con esos tacones que llevaba. Recorrí sus piernas con mi mirada, e inmediatamente me giré hacia otro lado, al darme cuenta. En realidad, no nos veíamos desde hace un buen tiempo, a pesar de que siempre estoy cuidándola, sin que ella supiera. Su padre siempre me pedía que mantenga un ojo sobre ella y sobre lo que le rodea, la mantengo segura. Más de una vez he tenido que mover gente para deshacerme de otros que se querían ocupar de ella. Sin lugar a dudas, siempre había peligro, pero para eso estaba yo. Protegerla.
Hice el cigarro aplastado a un lado con mi zapato, escuchándole mientras veía de reojo como se acomodaba el busto, alzándolo. Desvié mi mirada para que no notara mi sonrojo. Me preguntó si podía preguntarme algo, así que asentí con la cabeza sutilmente. Mientras más me explicaba su pregunta, mi sonrojo y nerviosismo aumentaba. Sabía que mentía, pero mis celos no me dejaron pensar con claridad. Oculté una de mis manos en mi espalda, que se movía con nerviosismo. Me tomó del brazo, casi jalándome mientras avanzábamos juntos. Afiné mi garganta tosiendo un poco y dije con la voz más fría que podía – Claro que está mal. E-estás comprometida, no deberías ser infiel. – Se me había escapado. Así que tosí un poco después para disimular.
Sentía demasiada atracción hacia Ella, física y emocional. Siempre llena de energía, y de alguna manera era la persona que me podía hacer cambiar de semblante. A pesar de eso, tomo mis distancias. Constantemente me ha intentado besar y ocasionar celos, de forma deliberada. Era demasiado notorio que ella sentía algo por mí, pero no podía. Al menos no en ese momento. Quizás era la indicada, pero no la situación.

Llegamos a dentro del edificio, donde Ella le entregó los boletos al guardia que nos permitiría entrar, mantuve mi vista enfrente, por los continuos nervios que me estaba ocasionando. Justo en ese momento deseaba con todas mis fuerzas que pudiera fumar dentro del edificio. Tenía que mantenerme al margen, indiferente. Una relación solo me distraería. Una vez que nos dejaron pasar, seguimos nuestro recorrido y subimos por los escalones. Por inercia, mi caballerosidad me hacían caminar a su lado, y tomarla de la mano para ayudarla a subir los escalones hasta llegar al balcón, además de jalar un poco su silla para que se sentara. Me senté a su lado y me quedé viendo el escenario, viendo como algunos tipos seguían acomodando instrumentos y escenografía. – Tal parece que será una ópera.



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Mensaje por Ella Greenlight el Dom Mar 27, 2016 4:38 pm
Se dio cuenta, rápidamente, de que su pregunta y pequeña mentirilla había sido efectiva contra alguien tan serio como Joshua y eso le hacía sentir tan bien, pero en cierto modo era disgustante, solamente conseguir algo de él si lo hacía sentir incomodo. Dejó escapar un suspiro, pero aunque le hiciera sentir mal tener que mentirle para atraer su atención, no se iba a detener, iba a exprimir completamente todo lo que tenía que ver con Joshua y cuando él se diera cuenta de que ella era demasiado como para perderla por estúpido, entonces tendría que aceptar su beso. Quizás era un plan demasiado enredado, pero Ella confiaba en que pudiera funcionar con alguien tan cerrado como Joshua, después de todo era un tema escandaloso.

Él se comportó como el caballero que era, y ella se sentó con cuidado, esperando el momento en que Joshua se colocará a su lado para susurrarle un poco más de mentiras, antes de ponerse seria en el asunto. —Es una lástima escuchar eso, Joshua.— Comentó acercándose a él, para alcanzar su oído.—Él y yo ya hemos intimado...— Dijo entre susurros, intentando que solamente él escuchara, quería ver la expresión que pusiera, estaba segura de que iba a ser una expresión exquisita.—Narcisse, me dijo que no había ningún problema; pero quería corroborarlo contigo.— Tras la mención de su prometido, bajó la mirada y volvió la vista al escenario, donde estaban preparando todo.

Esperaba, sobre todo, no causarle un infarto a Joshua. Sin embargo, no paso mucho tiempo antes de que le tomará la mano, en señal de apoyo. Una señora mayor se sentó frente a ellos, y luego le dijo a su marido algo que sonó como «¿Recuerdas cuando aun éramos jóvenes Eddard? Ellos me hacen pensar en nuestros días de gloria.» Ella se ruborizó, y miró hacia Joshua, aún tenía la mirada perdida. Ella rió un poco y le sarandeó del hombro, necesitaba que estuviera bien. ¿Había dicho demasiado? Aunque bueno, mejor que pensara que ya lo había hecho a que continuara con la idea de la "virgen Ella".


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Mensaje por Joshua Farrow el Dom Mar 27, 2016 4:59 pm
Una vez sentados en nuestros respectivos lugares, crucé una de mis piernas sobre la otra, de forma cómoda y elegante. Un momento después, Ella me susurró, y la escuché con claridad. Me estremecí un poco al sentir su aliento rozar mi oreja, sin embargo, su comentario me dio un poco de náuseas.

Giré la mirada. Si hablaba posiblemente regresaría mi comida. Tapé mi boca con mi puño, esperando a que se fuera la horrible acidez que sentí en el pecho, pasando por la boca del estómago. Para cuando me sentí más aliviado, no podía dejar de pensar en ella, teniendo sexo con un tipo. Me sacó un poco de quicio, y mis celos estaban explotando, pero las náuseas seguían. Con voz un poco temblorosa digo. – N-no me interesa. Haz lo que quieras, pero no te metas en problemas. – Me ajusté los lentes y regresé mi mirada, perdida en el escenario. – Si tu padre se entera, solo te meterás en problemas, que posiblemente involucren mis capacidades para protegerte. – Exclamé, agarrando un poco de más fuerza en mi voz al final. Seguí sin dedicarle una mirada. Me sentía acalorado y con ganas de moler a golpes a alguien.
O gritar. Gritar también funciona.

Me tomó de la mano. Pero sentí ganas de quitar la mano de ahí, de igual forma no lo hice. No tenía intención alguna de montar un drama a media ópera. Escuché a los viejos hablarse entre ellos. ¿Por qué se tenían que sentar a nuestro lado? Había más asientos disponibles en otros lados. Que más da. Empezó a juguetear con su pie que colgaba, moviéndolo a un ritmo. Quizás era desesperación. Vi que el director de la orquesta llegaba al escenario y las luces del público bajaron, en cambio, las del escenario, se intensificaron.



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Mensaje por Ella Greenlight el Lun Mar 28, 2016 12:19 am
No esperaba una reacción como esa por parte de Joshua, Ella estaba segura de que sin importar que tantas cosas pudiera decirle, él nunca le iba a mirar de esa forma tan fría... En ese momento, supo que se había equivocado; él le había hablado con esa voz fría que sabía que utilizaba con los accionistas de su padre, estaba segura de que solamente con la gente que lo merecía. ¿De verdad le afectaba tanto que "hubiera" tenido relaciones sexuales con otro hombre? Ella pensaba que él nunca le había prestado atención porque no estaban al mismo nivel y ahora al parecer resultaba que no era por eso, si no por otra cosa. Dejó escapar un suspiro de frustración, y luego miro al mayor con la vista perdida en las instalaciones, era realmente hermoso ver como armaban el escenario, era como ver cada uno de los componentes formando un algo, pero lo que no era hermoso era que Josuha estuviera tan tenso.

Perdón, Joshua.— Murmuró, tirando de la manga de su chaqueta como cuando era una niña y quería llamar su atención, una pequeña manía después de muchos años de relacionarse.—Era mentira. Siempre he querido que tu seas el primero... — Murmuró de nuevo con un rubor intenso en sus mejillas, necesitaba que la velada transcurriera con tranquilidad.—Yo nunca lo haré si no es primero contigo.— Bajó la mirada y le soltó la mano, para volver a mirar al frente, con la mirada un poco triste, se sentía mal por haberlo decepcionado, ella nunca debio jugar de esa manera.

Las luces se apagaron y Ella hizo algo que le pareció apropiado. Se levantó en su asiento, y depositó un suave beso en la mejilla del mayor. Con un cariño que había olvidado poseer, con el fin de "despedirse" de sus sentimientos ahora que Joshua le había hablado mal. Se volvió a acomodar en su asiento, sin moverse y sin decir nada. La ópera parecía apunto de comenzar, así que tomó los pequeños binoculares y pensó en prestar atención, después de todo, eso no era algo de todos los días.


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Mensaje por Joshua Farrow el Lun Mar 28, 2016 7:36 am
Ella no solía disculparse. Sus maldades nunca llegaban a algo que me hiciera sentir tan pesado, y en realidad nunca solía arrepentirse de juguetear con mis evidentes celos, pero esta vez lo hizo, y creo que se dio cuenta de que se había pasado un poco de la raya. Sentí como sus delicadas manos jalaron la manga de mi saco, y giré un poco mi cabeza en dirección a ella, con las cejas levantadas. Mencionó sus palabras murmurando, ruborizada. Al escucharle, mi cara se vuelve un tomate con torso. No sabía como reaccionar, los nervios me invadieron de nuevo, casi sudando y con los labios dentro de mi boca devolví mi cabeza hacia enfrente. – E.. Entonces… Puedo estar tranquilo. – dije en voz baja.
Aun con mi pierna cruzada, las luces se apagan y Ella se levantó en su lugar, dándome un beso en la mejilla, y me quedé en blanco totalmente. Con el hecho de que su padre la viera hacer eso la mandaría fuera del país, probablemente. Pero él no estaba aquí. Tomó sus binoculares y yo me armé de valor. Sentí sus labios pegados en mi mejilla. Alcé un poco mi mano y a pesar de que estuviera tomando su objeto, le tomé de la mano, entrelazando nerviosamente mis dedos con los de ella.

Recargué mi codo en la posadera de manos, y mi cabeza en mi puño, sin dejar de soltarla. Su piel era tan suave que podría recorrerla sin cansarme, pero debía controlarme. El director de la orquesta llegó. Y los músicos comenzaron a llegar en fila y a sentarse en sus respectivos lugares. Los sopranos y demás llegaban al final a sentarse enfrente, junto al director. No había venido nunca a la ópera. Mi padre nunca me lo permitió, y después de eso, la escuela. Y después, Greenlight. – Será una hermosa noche.



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Mensaje por Ella Greenlight el Sáb Abr 02, 2016 5:38 pm
Se sentía apenada por haber hecho que Joshua se sintiera mal, no pensó (realmente, no pensó) que hubiera algo que le pudiera hacer sentir mal. No pensó que pudiera hacerle sentir tan mal, la verdad es que él siempre parecía tan serio e impenetrable que no había nada que pudiera decirle para hacerlo sentir incómodo. Por desgracia, se había equivocado y había terminado metiendo la pata hasta dentro. Entonces, decidió que sería mejor decirle la verdad, después de todo él podría perder la cabeza si se creía sus mentiras por completo. Le habría gustado elegir algo más “seductor”, pero había decidido que por el sitio donde iban a estar, sería mejor comportarse y no hacer nada indebido que le causara un infarto a su padre y posiblemente la muerte de Ella.
Pero sigo pensando, Jo…— Murmuró al decir su apodo.—Si tu no quieres tener nada conmigo, no debiste ponerte brutalmente celoso.— Mostró una sonrisa tras decir aquello, en voz baja, mirando hacia el escenario, le hacía latir con fuerza, el hecho de que él se preocupara por ella y que le dieran celos. Le gustaba causar un efecto en el mayor, pero siempre se sentía confundida después de verle, porque él nunca era claro con lo que quería con ella, nunca fue para nada claro y se sentía irritada por eso, pero no dijo nada. Solamente dejo que le tomara la mano con la misma delicadeza que lo había hecho antes, ella quería besarle y también quería entregarle su último grado de niñez, quería que fuera él quien le hiciera una mujer, pero no podía pedírselo. Porque sabía que él no se lo daría.

Asintió cuando este dijo que sería una buena noche. Lo sería, Ella amaba la ópera, amaba las voces, lo fuerte de la música, lo que expresaban, simplemente estaba enamorada de todo lo que se relacionaba para crear una maravillosa función. Ella quería algo más que una hermosa función, pero tenía que concentrarse porque eso era parte de su tarea y tendría que darle un informe completo a su padre.

¿Qué sientes por mi, Jo?— Cuestionó, en silencio, mientras las mujeres de la ópera comenzaban su canto. Glorioso canto, había sofocado la posible respuesta de Joshua. Algo que ella no estaba preparada para escuchar.



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Mensaje por Joshua Farrow el Lun Abr 04, 2016 8:21 pm
Solo quería sostener su mano y contemplar el espectáculo de esa noche. En realidad, hice un avance, aunque no debería estarlos haciendo. Tomé su mano, y su piel es tan delicada y hermosa que no sabría como se siente el resto de su cuerpo.
¿Qué?... Joshua. Enfócate. El concierto está comenzando. De verdad, me gustaría fumar en este momento. Tan solo ajusté mis lentes y escuché a la chica hablarme. Me sonrojé nuevamente. Odiaba que ella supiera que siento algo por ella. Pero me fastidia más que sea así aunque no se lo haya dicho, que sea demasiado obvio para deducirlo.
Pasaron momentos de silencio. Ya todo estaba listo, y el concierto estaba por comenzar. Los instrumentos de arco y de aliento ya habían terminado de afinar y la gente aplaudió antes de comenzar. Ella me hizo su pregunta, con voz suave. Seguido, los violines y las flautas comenzaron a bailar en finas melodías, y las voces del coro eran casi opacadas por la de las mujeres. La cantante principal comenzaba a cantar en sus tonos agudos mientras yo asimilaba mi respuesta.
Eres mi razón de seguir existiendo, Ella. – Apenas se alcanza oir, pues lo digo con los labios casi cerrados. No sabía si quería que ella escuchara o no. No estaba para nada seguro, pero sin dudarlo, al dar mi respuesta, agarré su mano firmemente, aun acariciando su palma con mis dedos, despacio, disfrutando de la primera canción y de ella.
La música terminó, y la gente estalló en aplausos. El conductor estaba sudando, agitado, pues se había movido mucho. Estaba disfrutándolo. Entiendo ese sentimiento. El aroma del café por las mañanas, el tacto de un libro y la sensación de descanso, es una parte de mi felicidad también. Otra parte de mi felicidad, era Ella. Pero es como una droga. No me podía permitir a mi mismo convertirme en un adicto. Y no lo estaba logrando. Me tenía que controlar por Greenlight. Ella y yo sabemos que ella tiene prometido, y que si cambia de planes, tu padre se enfurecerá demasiado. Y repercutirá en mi.


(Primera canción):



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Mensaje por Ella Greenlight el Dom Abr 17, 2016 11:03 am
Estaba asustada en ese momento, le daba miedo la posible respuesta que podría darle sobre lo que le preguntó, porque ella sabía que era importante, pero también sabía que no podía decirlo, porque es decir era el secretario de su padre, la persona en la que más confiaba, no podría traicionar a su confianza entregándose en el amor entre ellos. Dejó escapar un suspiro y se concentró en la música, pero no duró mucho porque el adulto le dijo que era su razón para vivir, básicamente. Así que se sentía estúpidamente nerviosa. Sacude la cabeza y luego tomó su mano y la alejó del hombre para disculparse y salir afuera. ¡No entendía porque él la confundía tanto! Se alisó la falda y caminó hacia afuera. La verdad, no tenía ni la más mínima intención de decirle algo que pudiera gustarle, aunque se moría por besarlo, había comenzado a entender que lo que decía Nar, tenía sentido, ella tenía que conseguirse un pretendiente, encelar a Joshua o al menos superarlo. Su relación no duraría a ningún lado si Joshua no intentaba hacer algo.

Estaba intentando cambiar las cosas entre ellos, es cierto que Ella estaba perdidamente enamorada de él, pero no era suficiente. Aquellos sentimientos que sentía eran cosas que nunca podrían ser correspondidas y ella lo sabía. No había nada que pudiera hacer para lugar contra aquellas emociones, estaba segura de que podría intentarlo, pero por lo mismo no quería arriesgarse, las cosas podrían salir un poco erróneas si no lo pensaba apropiadamente. Joshua valía la pena y vaya que la valía, pero no valía la pena todo lo que le hacía sentir y todas las farsas por las que su relación era sometida. Él iba a tener que aprender a quererle o dejarle de querer en definitiva, Ella no iba a soportar por siempre. Decidió que era tiempo de entrar de nuevo en el lugar, pero se sorprendió cuando se vio empujada por un hombre que le sujeto de las muñecas y le azotó contra la pared. Ella era solamente una humana, es cierto que tenía sangre de demonio buscando por el momento en que la sangre le reclamará, pero aun así, por ahora era débil.

Emitió un ruido, pero estaba segura de que Joshua no le había escuchado, porque la música dentro del pabellón era fuerte. Sintió una mano deslizarse bajo su falda y recordó el pequeño control que Joshua le había dado hace algunos años, que podría presionar y verse protegida por su guardaespaldas en pocos segundos. Tardó un rato en alcanzar el pequeño control escondido entre sus ropas y luego esperó, estaba segura de que Joshua estaría pendiente del pitido que soltaba su móvil y acudiría a su rescate. Sintió una presión en su garganta y extendió los brazos dejándose caer ante el agarre de aquel sujeto. La mano se acercaba a su entrepierna y comenzaba a perder la cordura. Necesitaba a Joshua.


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Mensaje por Joshua Farrow el Dom Abr 17, 2016 11:42 am
No sé exactamente como sentirme. Cada vez que pasaba un momento con ella no sabía cómo reaccionar a las situaciones. Ella me hace sentir cosas muy inesperadas, y eso me gusta de ella. Mis palabras resonaron más fuerte de lo que esperaba. Escuchó y se fue. Me sentí un poco idiota, así que solo moví mis lentes para masajear el puente de mi nariz, tratando se asimilar las tonterías que hago. Empecé a divagar en mis pensamientos, los deberes que tenía pendientes, el movimiento de mis contactos, terminar el libro de Algo, etc, etc.
Sabía que si pasaba algo real y público entre Ella y yo, Adelbert se enfadaría conmigo. Me dejó bien en claro que tiene prometido y que yo debía protegerla a ella como si fuera su segundo padre, pero no la podía ver como una hija, la veía como a una musa que había que proteger de un feroz dragón. De igual forma, las cosas no podrían funcionar si no lo intentaba.
¿Estoy pensando que hay una posibilidad de que pase algo?... Estoy mal. Tengo que regresar en mi. Las emociones no se deben entrometer en mi carrera profesional. Soy un secretario, y un guardespaldas. Una mano derecha y la misma espada que la empuña, debo ser profesional. Se que Ella será feliz mientras yo la protega.
Sentí una rotunda vibración en el bolsillo interno de mi saco, así que metí la mano y tomé mi celular. Era la señal de alerta. Sin dudas me levanté y empecé a casi correr entre las piernas de la gente para salir a las escaleras, llegando ahí, corrí hacia donde estaba la recepción. No había nadie. Después corrí por un pasillo abandonado que daba hacia el centro, y ahí estaba ella. Contra la pared, y un tipo sobre ella, tocándola.
Me empieza a hervir la sangre. Prometí no usar mis habilidades de forma usual, pero esta vez no me podía controlar a mí mismo, mis poderes como ilusionista se apoderaron de mí, de nuevo. Mis ojos se hacían más brillantes y me acerqué a ellos casi corriendo, con furia, planté un golpe sobre un costado de la cabeza del tipo, inmediatamente soltó a Ella, pero mi concentración estaba sobre ese tipo. Antes de que pudiera caer, me desvanecí y aparecí a medio metro, del otro lado dando un giro sobre una pierna para interceptar su caída con una patada sobre su abdomen. No me podía controlar, el tipo estaba inconsciente en el suelo, pero no pude evitar plantarme sobre el y agarrarlo del cuello de su camisa con mi mano izquierda, golpeándolo con ira en la mejilla y en la nariz, comencé a sudar, estaba agotado, pero no podía permitir que un tipo saliera ileso de acosar a mi Ella. Bufaba, mi respiración se había agitado, y lo solté, casi lanzándolo contra el suelo de nuevo.



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Mensaje por Ella Greenlight el Jue Abr 21, 2016 9:27 am
Estaba asustada, nunca habría pensado que en un lugar tan público tuviera que lidiar con eso, pensaba que aquellos momentos en los que la gente la atacaba en público habían terminado. Ni siquiera había vestido de forma seductora, se había puesto un vestido sencillo y si, se veía algo inocente y tierna, pero solo eso. No estaba intentando provocar a nadie y como siempre había tenido un encuentro con alguien, estaba asustada, pero intentaba encontrar una forma de librarse de eso. Lo más desafortunado de esa situaciòn, era que su padre se daría cuenta de lo que estaba sucediendo e intentaría separar a Joshua de ella, lo sabía siempre había sucedido así con sus otros guardaespaldas y Joshua era el mejor, Joshua siempre sería el mejor, y ella quería pasar más tiempo con él. Si no, al menos se daría cuenta de los sentimientos de Ella por él e igual intentaría separarlos.

Tan pronto como presionó el botón, pudo darse cuenta de que Joshua iría a rescatarla. Estaba segura de que estaría bien tan pronto como él llegara y no se equivocó. Joshua llegó como un rayo hasta donde se encontraba ella. Casi se cae al suelo, cuando consigue que el hombre le suelte, pero recordó como usar las piernas y consiguió pararse. Miró a Joshua con alivio, pero el hombre no parecía interesado en ella en ese momento, o quizás estaba demasiado interesado, pero el punto era que estaba atacando, moliendo a golpes al sujeto que le había tomado y manoseado. Ella se acercò a Joshua en un intento de que le soltará, la gente había comenzado a juntarse a su alrededor y sin duda eso sería algo que su padre escucharía, no quería ser separada de Joshua...

J-joshua, por favor.— Le sujetó del brazo libre y tiró de él intentando que soltara al otro sujeto.—Joshua, solo vámonos, ¿si?— Pero, continuaba golpeando al sujeto, cosa que terminó provocando que Ella comenzara a llorar como si fuera una chiquilla, lo era, tenía 18 años, pero seguía siendo una niña para Joshua.—¡Joshua! ¡Vámonos!— Exclamó de golpe, gritando a todo pulmón y dándole una patada mortal en el culo a su guardaespaldas. Necesitaba que reaccionara, que se fueran y sobre todo... Necesitaba que Joshua le diera un abrazo.


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